Aumento del recargo municipal sobre la tasa turística catalana para pasajeros de cruceros
El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado planes para aumentar progresivamente el recargo municipal sobre la tasa turística catalana para los pasajeros de corta estancia en cruceros, alcanzando los 30 euros en 2030.

En un llamado a la acción conjunto, alrededor de cincuenta empresas del sector de cruceros en Barcelona han presentado un manifiesto para exigir una tasa turística justa y proporcionada para los pasajeros de cruceros.
El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado planes para aumentar progresivamente el recargo municipal sobre la tasa turística catalana para los pasajeros de corta estancia en cruceros, alcanzando los 30 euros en 2030. Además, se propone reducir el número de terminales de siete a cinco.
El aumento del recargo implica que los pasajeros de cruceros tendrán que pagar más por sus estadías en la ciudad. Actualmente, abonan 11 euros (6 euros de impuesto autonómico y 5 euros de recargo municipal), pero este monto aumentará hasta 30 euros en 2030.
El Ayuntamiento pretende desincentivar el turismo de cruceros en Barcelona mediante estos cambios. Además, se ha acordado reducir el número de terminales de cruceros a cinco, lo que incluye la demolición de tres terminales y la construcción de una nueva terminal pública con capacidad para 7,000 pasajeros simultáneos.
El manifiesto firmado por empresas de servicios marítimos y portuarios en Barcelona reclama una fiscalidad proporcionada para el turismo de cruceros en la ciudad. Las firmas mencionan la necesidad de un modelo turístico basado en datos y colaboración entre administraciones, además de medidas para la sostenibilidad y la integración puerto-ciudad.
El Ayuntamiento de Barcelona respalda el incremento de la tasa como una forma de controlar el crecimiento del turismo de cruceros, que ha aumentado un 20% entre 2018 y 2024. Esto se busca para mejorar la gestión de los flujos turísticos en la ciudad.
Las empresas firmantes destacan que la actividad de cruceros en el Puerto de Barcelona genera una facturación superior a los 1,200 millones de euros en Cataluña cada año. Además, este sector emplea más de 9,500 personas en la región, de los cuales unos 6,700 se localizan en la propia ciudad.
La remodelación de terminales del Puerto de Barcelona supondrá una inversión pública-privada de 185 millones de euros para derribos, construcción de una nueva terminal y mejora de accesos.
El calendario de obras en el Puerto de Barcelona prevé que los terminales cierren a finales de 2026 para dar paso a la construcción de una nueva terminal pública en 2027.
Las empresas locales y trabajadores directos del sector están preocupados por las consecuencias que esta remodelación podría tener, ya que afectará no solo al turismo de cruceros sino también a la economía y el empleo en Cataluña.
Otras ciudades españolas se enfrentan a retos similares debido al crecimiento del turismo de cruceros, lo que ha llevado a considerar la gestión más efectiva del flujo turístico en sus puertos.
La tasa turística actualmente es de 11 euros para estancias de menos de 12 horas y se incrementará progresivamente hasta alcanzar los 30 euros en 2030, lo que podría impactar a los pasajeros de cruceros que visitan Barcelona.
La tasa turística que se aplicará a los pasajeros de cruceros en Barcelona busca desincentivar las visitas breves a la ciudad, lo que podría reducir el número de estos visitantes.
Entre los servicios incluidos en esta tasa están los marítimos y portuarios, consignación, transporte, agencias de viajes y guías turísticos.
La medida busca equilibrar las ganancias económicas con la presión que ejercen los cruceristas sobre la ciudad durante sus estancias breves.
Datos basados en información reportada originalmente por Columna Digital Viajes.
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