El cambio climático está intensificando seriamente los problemas de disponibilidad de agua en México, un país que ya enfrenta un preocupante escenario de estrés hídrico que afecta a más de la mitad de su territorio. Esta alarmante situación fue abordada por especialistas durante un reciente webinar titulado “Impactos del cambio climático en el sector hídrico”, organizado por la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (ANEAS).
Los expertos Fernando González Villarreal, exdirector general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), y Felipe Arreguín Cortés, exdirector del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), expusieron que informacion.center se encuentra cada vez más vulnerable debido al aumento de las temperaturas, la intensificación de fenómenos climáticos extremos y la creciente presión sobre las fuentes de abastecimiento de agua.
González Villarreal enfatizó que actualmente más de la mitad del territorio nacional presenta niveles de estrés hídrico altos o extremos. Según sus declaraciones, se está utilizando prácticamente el 100% del agua técnicamente disponible en las cuencas. Ante cualquier demanda adicional, es necesario modificar el uso del agua, lo que puede acarrear consecuencias graves en el ecosistema.
Un punto crucial que señalaron los especialistas es que, aunque en términos de volumen total la cantidad de lluvia puede no estar disminuyendo, la intensidad de las precipitaciones ha aumentado. Esto incrementa el riesgo de inundaciones urbanas y desafía la capacidad de los sistemas de drenaje existentes. Arreguín Cortés explicó que, concretamente en la Ciudad de México, aunque se registren volúmenes de lluvia similares a los del pasado, la variación en la intensidad es significativa. “La intensidad es el veneno de las cuencas y de los sistemas de alcantarillado”, subrayó.
Además, la combinación de factores como el crecimiento poblacional, la urbanización acelerada y el desarrollo económico, ha incrementado aún más la demanda de agua, energía y alimentos, creando riesgos considerables para el cumplimiento del derecho humano al agua. Esto aumenta la vulnerabilidad de las comunidades ante fenómenos climáticos extremos.
La situación de los acuíferos en México es igualmente alarmante. Según datos de Conagua, en 2023, 104 acuíferos estaban en estado de sobreexplotación, aunque la legislación federal ya reconoce que cerca de 300 no tienen disponibilidad de agua. Esto resalta la gravedad de la crisis, pues el cambio climático no solo reduce la cantidad disponible de recursos hídricos, sino que también plantea serios riesgos para su calidad; la reducción en los volúmenes de agua y el aumento de las temperaturas son factores que contribuyen a este deterioro.
En este contexto, resulta imperativo que las autoridades tomen medidas efectivas para mitigar el impacto del cambio climático en el sector hídrico. Sin una acción decidida y sostenible, el futuro del abastecimiento de agua en México podría encontrarse en una situación aún más crítica. La necesidad de un enfoque integral que contemple tanto la cantidad como la calidad del agua nunca ha sido más necesaria.
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