La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró el pasado sábado la nueva Central Ciclo Combinado (CCC) de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Manzanillo, Colima. Este nuevo desarrollo no solo incrementa la capacidad de generación eléctrica en la región, sino que también forma parte de la estrategia del gobierno mexicano para fortalecer la soberanía energética del país.
Durante la ceremonia inaugural, la mandataria enfatizó la importancia de la CFE como un pilar fundamental para garantizar la independencia energética de México. “Sin la Comisión Federal de Electricidad no habría soberanía energética y no habría soberanía nacional. Fortalecer a la CFE significa amar a México”, afirmó Sheinbaum, subrayando el valor del trabajo de los empleados de la empresa pública.
La nueva infraestructura contribuirá con 357 megawatts (MW) adicionales al sistema eléctrico, llevando la capacidad total del Complejo de Manzanillo a 2,860 MW. Este incremento beneficiará a aproximadamente 800,000 usuarios, así como comercios, servicios e industrias de la zona.
Sheinbaum destacó que las modificaciones realizadas a la legislación energética heredada de la reforma de 2013 han permitido a la CFE recuperar un papel preponderante en el sistema eléctrico nacional. “La CFE tiene prioridad en el despacho de energía y mantendrá su objetivo de generar el 54 por ciento de la electricidad del país”, puntualizó.
La secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, también destacó que la planta de Colima se suma a otras cuatro inauguradas en la actual administración, en estados como San Luis Potosí y Quintana Roo. La nueva central no solo promete una producción de electricidad más eficiente y sustentable, sino que también se estima que generará importantes ahorros en recursos.
Desde una perspectiva ambiental, el proyecto tendrá beneficios significativos, incluida la reducción en el consumo de agua, con un ahorro estimado de 93 millones de litros por año, según la Secretaría de Energía. Emilia Esther Calleja Alor, directora general de CFE, mencionó que la construcción de la planta requirió una inversión de 347.45 millones de dólares y forma parte del Plan Nacional de Expansión 2025-2030. La eficiencia térmica de la planta se sitúa en un 58 por ciento, permitiendo generar más energía con un menor consumo de gas natural, lo que equivale a una reducción de aproximadamente 937,000 toneladas de dióxido de carbono anualmente—un impacto ambiental comparable a retirar más de 312,000 vehículos de circulación.
La gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, afirmó que esta inversión consolida al Complejo de Manzanillo como el de mayor capacidad instalada en México, y lo posiciona entre los más relevantes de América Latina. Según Vizcaíno, este proyecto demuestra que el crecimiento económico puede estar alineado con tecnologías más eficientes y un menor impacto ambiental.
Con la puesta en marcha de esta central, el gobierno federal busca reforzar la infraestructura energética nacional en un momento de creciente demanda eléctrica, reafirmando así el papel de la CFE como un eje central de la política energética del país.
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