El director general de la Organización Mundial de la Salud, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, realizó el pasado sábado una visita crucial a Bunia, en el este de la República Democrática del Congo, que se ha convertido en el epicentro del brote de un tipo raro de ébola. A pesar de que las instalaciones sanitarias en la región han mejorado y se ha recibido nueva ayuda, la propagación del virus aún supera la velocidad de la respuesta.
Durante su estancia en Bunia, se esperaba que el Dr. Tedros visitara un centro de tratamiento y se reuniera con autoridades locales, trabajadores de salud y familias afectadas. En declaraciones a la prensa, enfatizó la necesidad de “proporcionar todo el apoyo necesario para combatir la enfermedad en su epicentro” y continuó ofreciendo asistencia donde fuera necesaria.
Según los últimos informes, las autoridades han registrado 906 casos sospechosos de infección y 223 muertes relacionadas. El Ministerio de Salud de Uganda, país vecino, confirmó también la aparición de nueve casos y una muerte. Este brote es causado por la cepa Bundibugyo del virus del ébola, la cual aún carece de un tratamiento o vacuna aprobados.
El Dr. Tedros reconoció la dificultad de la situación, pero expresó confianza en la capacidad de la República Democrática del Congo para controlar el brote, reiterando que informacion.center tiene experiencia en enfrentar esta enfermedad. Esta es la decimoséptima epidemia de ébola registrada desde que se identificó por primera vez el virus en 1976.
La llegada de ayuda médica de la Unión Europea a Ituri, el área más afectada por la epidemia, fue anunciada el jueves. Se espera que más envíos lleguen en los próximos días. Además, Estados Unidos ha contribuido con 80 millones de dólares en ayuda adicional, lo que eleva su compromiso total a más de 112 millones de dólares.
A pesar de estos esfuerzos, la situación en los hospitales, como el Rwampara y el General de Bunia, sigue siendo crítica. Con la llegada constante de pacientes, el personal de salud, equipado con equipos de protección y suministros médicos, trabaja arduamente para hacer frente a la situación.
Durante su visita a Kinshasa, la capital del país, el Dr. Tedros se reunió con la primera ministra Judith Suminwa y con el equipo humanitario de las Naciones Unidas, donde hizo un llamado a un alto el fuego en las zonas afectadas por el virus, un área que se ha visto saturada por el conflicto entre el ejército congoleño y grupos rebeldes.
La agencia de salud pública de la Unión Africana reportó el jueves un total de 246 “muertes sospechosas” en la República Democrática del Congo debido a esta epidemia. La comunidad internacional sigue observando con atención esta alarmante situación en un país que ha lidiado con brotes de ébola a lo largo de su historia.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación


























