La reciente postura monetaria de Estados Unidos ha dejado pocas posibilidades para que el Banco de México considere una reducción de su tasa de referencia en el corto plazo, según analistas de diversas instituciones financieras, incluyendo BX+, Banco Base y la consultoría Rankia.
Los expertos apuntan que los riesgos inflacionarios en alza y la actual política monetaria en Estados Unidos limitan el margen para que Banxico ajuste su tasa a la baja al inicio del año. Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, señala la necesidad de cuidar el diferencial de la tasa de interés para no desincentivar la atracción hacia el mercado mexicano, lo que podría generar una mayor volatilidad cambiaria.
Desde la perspectiva de estos analistas, lo más probable es que el Banco de México siga el ejemplo de la Reserva Federal de Estados Unidos, a menos que esta última realice solo un recorte menor, algo que parece poco probable. La relación entre las tasas de interés de ambos países —el diferencial— juega un papel crucial en el diseño de la política monetaria. Cuando las tasas de ambos bancos se reducen, el diferencial se ajusta, lo que puede repercutir en el tipo de cambio y, por ende, en los precios de las mercancías.
Es importante mencionar que este diferencial ha disminuido significativamente, pasando de 575 puntos base en octubre de 2023 a un rango de 325 a 350 puntos. Banxico tiene programada su próxima decisión monetaria para el 5 de febrero, lo que puede marcar un momento clave en el año.
En un análisis reciente, el subgobernador Gabriel Cuadra enfatizó que las decisiones futuras deben considerar tanto la historia de la tasa de referencia nominal como la implementación de impuestos especiales y el impacto de los aranceles sobre los productos importados de países sin tratados comerciales con México.
Con la inflación como una de las principales preocupaciones, Humberto Calzada, economista jefe para América Latina de Rankia, anticipa que Banxico se centrará en la trayectoria de la inflación al tomar decisiones. En su visión, la política monetaria debería permanecer en un estado acomodaticio, sugiriendo que, si la economía se mantiene robusta y en crecimiento, no sería necesario ajustar la tasa de interés en este momento.
Los expertos de BX+ también destacaron que el choque inflacionario proyectado para enero ha resultado ser menor de lo esperado, lo que podría influir en una postura más cautelosa por parte del Banco de México en su próxima reunión.
A medida que se acercan estas decisiones, el panorama financiero permanece atento a las acciones que tomarán ambas entidades y a cómo su interacción puede afectar la economía doméstica y el bienestar de millones de mexicanos.
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