EFE
El exgobernador César Duarte Jáquez, detenido en Florida, Estados Unidos tras permanecer prófugo desde 2017, ha sido señalado como el artífice de una red de corrupción que desfalcó al estado mexicano de Chihuahua
Bajo su administración como gobernador de Chihuahua (2010-2016), Duarte pudo haber incurrido en malversación de fondos públicos por más de 1.000 millones de pesos, según las investigaciones.
Duarte es quizás el caso más emblemático de una lista de gobernadores mexicanos acusados, detenidos o buscados por corrupción o desvío de fondos, que emergieron del Partido Revolucionario Institucional (PRI) la década pasada.
En esa lista están los exgobernadores de Veracruz, Javier Duarte; Tomás Yarrington, de Tamaulipas; Roberto Borge, de Quintana Roo; César Duarte, en Chihuahua, y de Sonora, Guillermo Padrés, éste último del conservador Partido Acción Nacional (PAN).
En su oportunidad, el entonces candidato y posteriormente presidente de México, Enrique Peña Nieto (2012-2018) también salido del PRI, los etiquetó como ejemplo del llamado “nuevo PRI”.
“Son jóvenes o actores de la nueva generación política de la que forman parte el gobernador de Quintana Roo, Beto (Roberto) Borge; el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, y César Duarte gobernador de Chihuahua”, dijo Peña Nieto en una entrevista.
Fue en mayo de 2019, cuando, precisamente, la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del PRI confirmó la expulsión de César Duarte al pedir que fuese dado de baja como militante y anunciar que “no podrá volver a afiliarse por ningún motivo.
Su expulsión del PRI, de acuerdo a la citada Comisión, se tomó por “razones jurídicas debidamente fundamentadas” ya que el ahora detenido contaba con más de 20 órdenes de aprehensión en su contra.
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