La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha lanzado una ofensiva nacional para combatir al gusano barrenador, una plaga que representa una amenaza significativa para el sector ganadero. En colaboración con esta industria, se implementará un ambicioso plan que incluye la instalación de 700,000 trampas a lo largo del país. El objetivo es reducir en un 60% la importación de ganado procedente de Centroamérica, al tiempo que se mejorarán las medidas de control en este ámbito.
Homero García de la Llata, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), ha destacado que el programa Sembrando Vida también se unirá a estos esfuerzos, aumentando la capacidad de respuesta ante esta problemática. La plaga ha comenzado a extenderse a varios estados, incluidos Zacatecas, Coahuila y Colima, lo que requiría acciones urgentes y coordinadas en un nivel regional.
En las próximas semanas, se llevará a cabo una visita de supervisión a la planta de mosca estéril en Chiapas, crucial para el control biológico del gusano. Además, funcionarios del nivel federal visitarán Panamá para abordar este problema en su origen y buscar soluciones conjuntas.
Leonel Cota Montaño, subsecretario de Agricultura, en representación de la titular de la Secretaría de Agricultura, realizó un llamado firme a los ganaderos para que se involucren activamente en las actividades de vigilancia y control, enfatizando que la participación de los productores es esencial para ganar esta batalla.
El esfuerzo no se limita solo al aspecto biológico; también incluye un componente de seguridad significativo. Sheinbaum ha instruido a la Guardia Nacional para reforzar la seguridad en las carreteras del sur del país, con el fin de mitigar el trasiego ilegal de ganado que ha comprometido la sanidad de los hatos mexicanos. Este control riguroso es crucial, ya que se busca reducir el flujo migratorio de ganado de un millón de cabezas a solo 400,000, lo que permitirá un seguimiento más efectivo de su origen y destino.
A pesar de las preocupaciones manifestadas por algunos sectores, el Gobierno Federal ha ratificado que el Sistema Nacional de Identificación Individual del Ganado, que permite rastrear el ganado mediante un sistema de identificación, continuará sin cambios. Esta trazabilidad es esencial para garantizar la sanidad del ganado y la seguridad alimentaria en informacion.center.
Con una sólida colaboración entre el gobierno federal y los productores ganaderos, se busca transformar el actual desafío en una oportunidad para fortalecer la soberanía alimentaria de México. El abasto de proteína animal se posiciona como un tema prioritario, considerando su relevancia tanto en el ámbito económico como en el de salud pública. El compromiso compartido es claro: combatir el gusano barrenador y garantizar un futuro más saludable y sostenible para el sector ganadero mexicano.
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