La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, volvió a dirigirse al sector privado en un contexto de creciente preocupación por los precios al consumidor, que parecen tener una tendencia persistente al alza. Este martes, la mandataria hizo eco de la reciente alerta de los vendedores de tortillas, quienes prevén un aumento en el precio de este alimento básico ante el encarecimiento de insumos.
Homero López, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, anunció que, según un sondeo de su gremio, se espera un incremento de entre 2 y 4 pesos por kilogramo de tortilla. López también destacó que desde hace tres años los precios se han mantenido artificialmente contenidos gracias a pactos entre el sector y el Gobierno federal. Sin embargo, los costos de transporte y combustibles siguen generando disparidades significativas, con precios que fluctúan entre 22 pesos por kilogramo en la Ciudad de México y 32 pesos en Sonora.
Ante estas afirmaciones, Sheinbaum contradijo a López, enfatizando que “no tienen ninguna razón para el aumento del precio de la tortilla, porque los granos de maíz están en el nivel más bajo de la historia.” Asimismo, advirtió a los comercializadores de productos que no deben aprovecharse de condiciones internacionales para inflar los precios.
En lo que respecta a la producción de maíz, se han reportado cifras alentadoras provenientes de Estados Unidos, donde se prevé una cosecha récord de granos, lo que podría beneficiar a México como importador. Sin embargo, el sector sigue enfrentando retos significativos, tales como el aumento en los costos de fertilizantes y combustibles, así como la inseguridad en las carreteras.
Para abordar esta problemática, el gabinete económico de la mandataria se reunirá esta semana con productores y vendedores que forman parte del acuerdo Maíz-Tortilla, diseñado para estabilizar costos. Este acuerdo es parte de una estrategia más amplia contra la inflación, conocida como el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), que, aunque no impone precios obligatorios, establece compromisos voluntarios que buscan contener incrementos y ofrecer precios preferenciales en áreas vulnerables.
Adicionalmente, Sheinbaum reconoció que el aumento de precios en frutas y verduras, que son altamente sensibles a factores climáticos y fluctuaciones energéticas, también ha impactado el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). En marzo, este índice registró un incremento de 4.59%, comparado con el 3.80% del año anterior.
La administración de la presidenta se esfuerza por contener el incremento de precios en combustibles, afectado por las tensiones internacionales, especialmente en Irán. Sheinbaum ha reiterado que se tomarán medidas rigurosas contra las gasolineras que no cumplan con los acuerdos sobre precios de gasolina y diésel, remarcando que “vamos a hacer todo lo necesario para que no haya inflación.”
En un contexto de desafíos económicos, la respuesta robusta y proactiva del Gobierno federal se mantiene como un tema de creciente interés y relevancia para los ciudadanos mexicanos.
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