Los avances en el ámbito del calzado deportivo han dado un giro interesante con el reciente lanzamiento de modelos diseñados específicamente para el uso en cintas de correr. La marca Reebok ha introducido su modelo FloatZig Tread, pocos meses después de que Adidas presentara el Treadflow, el cual fue considerado el primer zapato diseñado para este propósito. A pesar de que a primera vista podría parecer innecesario, especialmente dado que los corredores han utilizado diversas zapatillas en las cintas de correr a lo largo de los años, la creciente popularidad de estas máquinas, especialmente en áreas urbanas o climas fríos, ha hecho que esta propuesta tenga sentido.
La lógica detrás de estos nuevos zapatos es que las zapatillas de correr tradicionales, con su abundante amortiguación, pueden resultar demasiado suaves y poco estables al correr sobre una superficie en movimiento. Por ello, Reebok ha optado por una altura de amortiguación menor de 28 mm, en comparación con los típicos 38 mm de otros modelos, buscando proporcionar una sensación de estabilidad y contacto más directo con la cinta, evocando estilos de calzado más antiguos.
La ejecución del FloatZig Tread ha demostrado ser efectiva en diversas sesiones de entrenamiento en cinta. Los corredores reportan una sensación de estabilidad inusual al aumentar la velocidad, gracias a un diseño que incluye un refuerzo lateral para mantener el pie alineado. El zapato utiliza un EVA de doble densidad, que ofrece una firmeza mayor que los entrenadores de uso diario, pero a la vez proporciona una respuesta dinámica al movimiento.
Los entrenamientos de intervalos revelan que la zapatilla permite un desempeño aceptable, aunque no es ideal para sprints intensos. La situación es diferente en carreras de larga distancia, donde algunos usuarios podrían desear mayor amortiguación tras varios minutos de ejercicio.
Sin embargo, este modelo no solo ha mostrado su valía en el running, sino también en entrenamientos de fuerza. La suela ofrece suficiente agarre para realizar saltos amplios sin resbalones, y aunque la forma del calzado requiere un esfuerzo adicional para un adecuado apoyo, ha mostrado ser efectiva en diversas actividades de gimnasio.
Con ese contexto, es evidente que, aunque el FloatZig Tread ha sido comercializado como un zapato específico para correr en cinta, su funcionalidad se extiende a un uso más amplio. Es un calzado adecuado para entrenamientos de intervalos cortos y sesiones de acondicionamiento general, lo que lo convierte en una opción interesante para quienes buscan un par de zapatillas versátil que se adapte a diferentes modalidades de ejercicio. En resumen, aunque no todos necesiten un zapato exclusivo para cinta, el modelo de Reebok puede ofrecer un valor significativo al facilitar un entrenamiento integral sin la necesidad de múltiples cambios de calzado.
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