Las autoridades de México han recapturado a cuatro de los 23 reos que se escaparon el pasado domingo del penal de Puerto Vallarta, destacando la dramática huida que se produjo en medio de un contexto de violencia por la captura y muerte de Nemesio Oseguera, conocido como “El Mencho”, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El anuncio fue realizado el jueves por el secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, quien informó que las investigaciones se mantienen activas para localizar a los demás fugados.
El tumulto comenzó el domingo por la tarde, cuando un grupo de criminales abrió fuego en el penal de Ixtapa, Jalisco. Aprovechando el caos, los delincuentes lograron derribar un portón de la prisión con un vehículo, facilitando la fuga de los reclusos. Durante estos disturbios, un policía penitenciario perdió la vida, un triste reflejo de la oleada de violencia que ha sacudido al país.
Tras cuatro días de tensión, la vida en los territorios afectados comienza poco a poco a normalizarse. La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, anunció que los aeropuertos de Guadalajara y Puerto Vallarta, que habían suspendido vuelos el domingo, han reanudado operaciones al 100%. Sin embargo, el ecosistema criminal dejado por la caída de El Mencho se ha cobrado un alto precio: más de 70 vidas perdidas, alrededor de 250 bloqueos en carreteras en 20 estados, así como vehículos y negocios incendiados.
Las autoridades de Jalisco, el estado más afectado, han hecho esfuerzos por restablecer la calma. Desde el lunes, anunciaron que las actividades económicas se reanudarían y que el miércoles las clases presenciales retornarían. En un contexto tan crítico, la Embajada de Estados Unidos en México decidió levantar la alerta de seguridad que había emitido el lunes previo, aunque instó a sus ciudadanos a mantener precauciones habituales. El comunicado incluyó recomendaciones para quienes planean viajar a México, mientras que el Departamento de Estado resaltó la importancia de evitar regiones específicas como Tamaulipas, Sinaloa, Zacatecas, Colima, Michoacán y Guerrero, debido al riesgo de secuestro y violencia.
Lo que comenzó como un episodio de criminalidad ligado a la figura de un notorio capo del narcotráfico ha desencadenado un caos que afecta a la población civil y a la economía de la región. Las autoridades continúan trabajando para restaurar el orden mientras la incertidumbre persiste en el ambiente.
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