En un fascinante descubrimiento que ha hecho eco en el mundo de la música, la Biblioteca Nacional de Francia ha revelado un manuscrito inédito de Wolfgang Amadeus Mozart, oculto durante más de dos siglos. Este hallazgo, datado en 1778, contiene siete obras desconocidas para flauta y arpa y ha supuesto un verdadero tesoro para los amantes de la música clásica.
La historia comenzó en febrero de este año, cuando el musicólogo François-Pierre Goy, conservador de la Biblioteca Nacional, encontró el manuscrito durante una revisión rutinaria en uno de los depósitos de la institución parisina. Con 44 páginas de partituras manuscritas, su caligrafía y estilo musical fueron inmediatos indicadores de la calidad del autor. Goy, tras compartir su descubrimiento con Laurence Decobert, experta en la relación de Mozart con Francia, recibió confirmación de autenticidad meses después de Armin Brinzing, de la Bibliotheca Mozartiana del Mozarteum de Salzburgo.
El 22 de junio de 2026, el mundo tuvo la oportunidad de escuchar estas composiciones por primera vez durante una transmisión en la emisora francesa France Musique, un evento histórico que marcó un hito en la música clásica. La flautista Mathilde Caldérini y el arpista Nicolas Tulliez, ambos miembros del Orchestre Philharmonique de Radio France, fueron los encargados de interpretar estas delicadas obras, que describen como breves ejercicios para los instrumentos mencionados.
El cuaderno, ahora bajo la custodia de la Biblioteca Nacional, documenta la etapa de Mozart como maestro en París, cuando tenía solo 22 años. En ese tiempo, el compositor fue invitado a enseñar a Marie-Louise-Philippine de Bonnières de Guînes, destacada arpista y hija de un diplomático francés. Sin embargo, a pesar del reconocimiento del talento de Mozart, su alumna mostró limitaciones en composición, algo que el propio Mozart lamentó en una carta a su padre.
Los siete trabajos, aunque breves, son significativamente valiosos al ampliar el repertorio conocido del compositor para flauta y arpa, instrumentos para los que dejó muy pocas obras. Este manuscrito no solo enriquece el patrimonio musical, sino que también ofrece nueva información sobre el proceso creativo de Mozart, al documentar ejercicios que surgieron durante sus clases.
La revelación de estas obras, descritas por Gilles Pécout, presidente de la Biblioteca Nacional de Francia, como “uno de los descubrimientos más importantes de las últimas décadas”, promete redefinir la comprensión de la relación del compositor con la vida musical parisina y su enfoque pedagógico. Tras el estreno en la radio, se espera que estas piezas sean interpretadas en salas de conciertos alrededor del mundo, permitiendo que esta música, hasta ahora olvidada, encuentre su lugar en el repertorio habitual de los intérpretes.
Este hallazgo subraya la importancia de la conservación y difusión del patrimonio musical, garantizando que obras maestras como estas sigan siendo accesibles para futuras generaciones de músicos e investigadores. En el contexto actual, donde la música clásica busca renovarse y atraer a nuevos públicos, el regreso de estos trabajos de Mozart es un regalo invaluable que celebra el legado de uno de los más grandes compositores de la historia.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación




























