Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo (PT) han consolidado su alianza al respaldar el plan B de la reforma electoral propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum. Los legisladores de esta coalición se reunieron recientemente con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para definir los pormenores de esta nueva iniciativa, que surge tras el naufragio de la primera propuesta de reforma.
Este plan B busca modificar el sistema de financiación de los partidos políticos, un tema que ha generado amplio debate. En un comunicado divulgado por los senadores, se enfatiza que el objetivo del proyecto es eliminar privilegios que han encarecido el sistema político, destinando esos recursos a programas sociales que beneficien a la población.
En un acto oficial realizado desde la Secretaría de Gobernación, la dirigente de Morena, Luisa María Alcalde, destacó que la propuesta refleja el anhelo del pueblo mexicano por una democracia más austera y representativa. Alcalde subrayó que el acuerdo con sus aliados aborda el financiamiento del sistema electoral y las estructuras gubernamentales, prometiendo menos burocracia y más recursos para los municipios y estados.
Karen Castrejón, líder del Partido Verde, también se sumó al respaldo del plan B, al señalar que esta iniciativa amplía las herramientas democráticas para los ciudadanos. Según Castrejón, el plan busca construir instituciones más modernas, transparentes y comprometidas con el bienestar de la población.
Es importante mencionar que esta semana, el Verde y el PT habían rechazado la primera propuesta de Sheinbaum en la Cámara de Diputados, que proponía reducir la financiación pública a los partidos y reconfigurar la representación proporcional en el Congreso. Ante este rechazo, la mandataria propuso rápidamente un plan alternativo, que llevó a los legisladores de la coalición a negociar en la Secretaría de Gobernación.
Los legisladores han mantenido que sus votos están alineados con los principios de la Cuarta Transformación, apostando por una verdadera democracia que priorice los intereses del pueblo. En ese contexto, se presentó un acuerdo, aunque aún no se han revelado todos sus detalles.
Durante la madrugada del sábado, se anunciaron avances significativos en las negociaciones. Aunque no se hicieron públicos todos los términos de los nuevos acuerdos, se anticipa que incluirán cambios en la distribución de financiamiento a nivel nacional, garantizando que los recursos ahorrados permanezcan en las entidades federativas y se utilicen en proyectos de infraestructura pública.
El objetivo del gobierno es que la nueva iniciativa sea presentada en el Congreso al inicio de la próxima semana. Sheinbaum necesita el apoyo del Verde y del PT para implementar los cambios constitucionales que contempla la reforma electoral. Este plan B se centra en limitar el presupuesto de los Congresos estatales, establecer un máximo de regidores según la población de los municipios, permitir la consulta popular en temas electorales y ajustar los salarios de funcionarios electorales para que no superen el sueldo del presidente.
Se estima que estas medidas podrían generar ahorros de hasta 4.000 millones de pesos, contribuyendo a un sistema electoral más eficiente y orientado al bienestar social. Esta reforma, por tanto, podría marcar un hito en la dirección de una política más austera y enfocada en las necesidades de la ciudadanía.
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