En un firme propósito por evitar el nepotismo y la corrupción en las próximas elecciones de 2027, la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, subrayó la postura inquebrantable del partido en una reciente conferencia de prensa. Montiel destacó que no se tolerarán candidatos vinculados a prácticas corruptas ni se encubrirán actos indebidos en los gobiernos que se identifiquen con la ideología de Morena.
La dirigente del partido oficialista enfatizó la implementación de rigurosos filtros internos para asegurar que solo aquellos con un historial limpio y una trayectoria honorable puedan representar a la institución. Esto incluye un riguroso escrutinio para los perfiles propuestos, incluso si provienen de asociados como el Partido del Trabajo o el Partido Verde Ecologista de México.
Durante la atención mediática, trató el tema delicado de las candidaturas familiares, advirtiendo que no se permitirá la “transmisión del poder” entre parientes. Aunque no mencionó personalidades específicas, su afirmación claramente se dirigió hacia el senador Saúl Monreal, hermano del gobernador de Zacatecas, David Monreal, quien ha mostrado interés en postularse para la entidad en futuras elecciones.
Ariadna Montiel hizo hincapié en que el movimiento de Morena no replicará prácticas asociadas con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), resaltando su compromiso por mantener la integridad en el ámbito político. También se comprometió a dialogar con el legislador para fomentar la unidad dentro del partido, aunque sin ceder a presiones que puedan ir en contra de los principios establecidos.
En relación con las investigaciones del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el reciente congelamiento de cuentas por parte de las autoridades federales, Montiel afirmó que Morena no encubrirá a ningún miembro del partido. Su postura es clara: las investigaciones de la Fiscalía General de la República son esenciales y deben ser respaldadas sin reservas.
Además, la presidenta de Morena desestimó cualquier preocupación en torno a las declaraciones del general retirado Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, exsecretarios de la administración de Sinaloa, quienes se entregaron a las autoridades estadounidenses hace poco. La decisiva sentencia de Montiel sugiere que la dirección del partido se mantiene firme ante las adversidades y especulaciones.
Por último, Montiel también acusó al gobierno de Maru Campos de presuntas irregularidades al usar recursos públicos para obstaculizar la reciente movilización de Morena en Chihuahua, destacando el desafío que enfrenta su partido en la defensa de su imagen y principios en medio de un escenario electoral cada vez más competitivo.
Las declaraciones de Ariadna Montiel resaltan la determinación de Morena por enmendar el rumbo político y garantizar transparencia en su actuación, un desafío que se intensifica conforme se aproximan las elecciones en 2027.
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