Los senadores del Partido Verde y del Partido del Trabajo han hecho un anuncio significativo: respaldarán el plan B de la reforma electoral que propone la presidenta Claudia Sheinbaum. Este apoyo se formalizó tras una reunión realizada el viernes con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, donde se discutieron los detalles de la nueva iniciativa, que surge después del rechazo de la primera propuesta de reforma electoral en el Congreso.
El comunicado difundido por los legisladores de la coalición revela que su respaldo se centra en la necesidad de abordar la financiación de los partidos políticos. La presidenta ha subrayado que el objetivo de este nuevo proyecto es eliminar los privilegios que han encarecido el sistema político mexicano durante años. Los recursos que se logren ahorrar, según se afirma, se destinarán a programas sociales que beneficien a la población.
Durante la madrugada del sábado, Ignacio Mier, líder de la bancada de Morena, emergió de la Secretaría de Gobernación con la certeza de que ya existe un “acuerdo muy perfilado”. Aunque no reveló detalles específicos, indicó que la coalición permanecería unida. “El plan es: vamos juntos. Toda la coalición a nivel estatal, municipal, congresos de los estados, el Congreso de la Unión y las dirigencias. Verde y PT”, afirmó ante los medios de comunicación.
Es importante resaltar que tanto el Partido Verde como el PT habían rechazado previamente la primera propuesta, que incluía recortes al financiamiento público a las agrupaciones políticas y una reconfiguración de la representación proporcional en el Congreso. Ante este obstáculo, Sheinbaum tomó la iniciativa de presentar su plan B, forzando a los legisladores a participar en negociaciones urgentes.
Como resultado de estas conversaciones, los senadores han expresado su satisfacción con algunos acuerdos preliminares. Aunque los detalles exactos aún no se han hecho públicos, se ha mencionado que la distribución de fondos a nivel nacional es un punto relevante. Además, se ha garantizado que esta propuesta no vulnera el federalismo ni invade la autonomía de los estados. Los recursos que se logren ahorrar permanecerán en las entidades federativas y se destinarán a proyectos de infraestructura y obra pública que impacten directamente en el bienestar de la población.
Con el anuncio oficial programado para el domingo, el consenso que se ha forjado entre el Gobierno y los partidos políticos parece abrir nuevas posibilidades para la reforma electoral en México, marcada por un intento decidido de transformar el panorama político y fortalecer la confianza en las instituciones.
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