El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha ordenado la reactivación del acceso internacional a Internet, una decisión esperada tras un cierre que se prolongó durante casi 90 días. Este corte, que comenzó el 8 de enero en respuesta a las protestas antigubernamentales, se intensificó a partir del 28 de febrero, coincidiendo con los ataques de Estados Unidos e Israel contra informacion.center persa.
La información fue divulgada por medios estatales iraníes, citando al jefe de relaciones públicas del ministerio de Comunicaciones. Mientras los iraníes permanecieron sin acceso a la red mundial durante 87 días, pocas personas pudieron utilizar costosas y sofisticadas VPN para evitar las restricciones impuestas. Se desconoce el mecanismo y el cronograma específico para la reconexión de Irán a la red global.
A lo largo del bloqueo, las autoridades han enfrentado críticas sobre el acceso restringido a Internet, el cual ya estaba limitado por la censura de numerosos sitios web. En momentos ordinarios, los ciudadanos iraníes utilizan una intranet interna para acceder a servicios básicos, especialmente en el ámbito educativo. Las escuelas han implementado un plan académico en línea, que ahora depende de ese acceso restringido.
La situación subraya no solo la tensión geopolítica en la región, sino también las implicaciones para la vida diaria de millones de iraníes, quienes luchan por acceder a un mundo digital en crisis. A medida que las noticias sobre la reactivación se difunden, los ciudadanos se encuentran en un limbo, a la espera de detalles precisos sobre cómo se restablecerá el acceso a una herramienta tan vital en el siglo XXI.
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