La venta de AT&T México a un consorcio integrado por Grupo Televisa y Fintech Holdings
El gobierno mexicano revisará la competencia y la cobertura de internet en el sector de telecomunicaciones tras la venta de AT&T México a un consorcio integrado por Grupo Televisa y Fintech Holdings.

La venta de AT&T México a un consorcio integrado por Grupo Televisa y Fintech Holdings por 2 mil millones de dólares abre una nueva etapa para el mercado mexicano de telecomunicaciones.
El gobierno mexicano revisará la competencia y la cobertura de internet en este sector, tras la venta. En su conferencia matutina del pasado jueves 15 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que las autoridades deberán verificar si la adquisición cumple con la legislación vigente.
La concentración de servicios de telefonía móvil, internet y televisión de paga es un tema particularmente sensible en este contexto. Según la mandataria, AT&T decidió vender su operación mexicana para enfocarse en sus inversiones en Estados Unidos, donde enfrenta un entorno competitivo en tecnologías como la telefonía, la inteligencia artificial y el desarrollo de nuevas tecnologías.
La presidenta explicó que había mantenido reuniones con representantes de AT&T y que la compañía llevaba tiempo considerando la venta de su operación mexicana.
La venta de la filial mexicana de AT&T a Televisa y Fintech Holdings generará un nuevo grupo con una gran presencia en el mercado de telecomunicaciones. La Comisión Nacional Antimonopolio y la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones deben revisar la operación para evaluar su impacto en la competencia económica y la regulación del sector.
La participación de Televisa en servicios de internet fijo y televisión de paga es un aspecto clave que deberá ser considerado por las autoridades. AT&T México, por su parte, cuenta con una de las redes de telefonía móvil más grandes del país, lo que podría generar preocupaciones sobre la concentración de mercado.
La operación también tendría implicaciones en términos de cobertura de internet, ya que el nuevo grupo se convertiría en uno de los principales proveedores de servicios de telecomunicaciones. Según las cifras disponibles, hay 4 millones de usuarios de televisión restringida que podrían verse afectados por la transición.
El gobierno federal busca asegurarse de que las adquisiciones empresariales respeten las reglas de competencia y generen inversiones en telecomunicaciones que traduzcan en una mayor cobertura, especialmente en localidades que todavía carecen de conectividad.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) tiene a su disposición mecanismos legales para reducir los pagos por el uso del espectro radioeléctrico cuando las empresas asumen compromisos de ampliación de cobertura.
Entre estos mecanismos, se encuentran descuentos de hasta 50% en los derechos por espectro a cambio de extender los servicios, así como un esquema de licitaciones para impulsar la conectividad en zonas desatendidas.
Estas medidas buscan garantizar que las adquisiciones empresariales respeten las reglas de competencia y generen inversiones en telecomunicaciones que traduzcan en una mayor cobertura, especialmente en localidades.
Hasta el momento, no se ha presentado una propuesta específica de inversión o ampliación de cobertura vinculada con la adquisición de AT&T México.
La empresa AT&T México seguirá operando bajo el control de la matriz estadounidense hasta que se complete la transacción de su adquisición por parte del consorcio Televisa-Fintech Holdings.
Aunque la venta aún no ha sido formalizada, los clientes de AT&T en Estados Unidos no experimentarán cambios en sus servicios actuales, incluyendo aquellos que viajan a México y utilizan servicios móviles de la empresa.
En lo que respecta a los clientes mexicanos, la empresa ha evitado hacer anuncios específicos sobre planes tarifarios, contratos, números telefónicos o condiciones comerciales que puedan resultar afectados por la futura adquisición.
La compañía Televisa informó que AT&T México contaba con 7 millones de suscriptores móviles a finales del año 2025 y registró ingresos consolidados por 85,400 millones de pesos en ese ejercicio, así como una utilidad operativa de 1,400 millones de pesos.
El consorcio comprador de AT&T México enfrentará el desafío de integrar las operaciones y mantener inversiones para modernizar la infraestructura y ampliar la cobertura en un mercado dominado por América Móvil.
La transición también se produce mientras AT&T México reduce su cartera de clientes de pospago, pasando de 3 millones de suscriptores. Aunque el cambio de propietarios aún no implica cambios inmediatos para los usuarios, la próxima etapa estará marcada por las autorizaciones regulatorias y las decisiones de inversión que adopten Televisa y Fintech para mejorar los servicios de telecomunicaciones en México.
Datos basados en información reportada originalmente por El Economista.
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