La importancia de una administración pública eficaz en el desarrollo de las naciones no puede subestimarse. Recientemente, Eber Betanzos Torres, presidente electo del Consejo directivo del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), subrayó este punto en una entrevista donde destaca la necesidad de contar con funcionarios bien preparados y especializados para enfrentar los retos actuales y futuros.
El INAP tiene el desafío de consolidarse como un referente no solo en México, sino en toda Iberoamérica, mediante una oferta académica rigurosa y pertinente. La misión de esta institución es fortalecer la administración pública mexicana a través de la formación, la profesionalización y la generación de conocimiento aplicado. Betanzos enfatiza que los funcionarios deben estar no solo capacitados para resolver problemas, sino también para anticiparse a ellos. En este sentido, los economistas en el sector público son vitales, ya que su experticia en temas macro y microeconómicos les permite no solo afrontar crisis, sino prevenirlas.
La aspiración a una administración pública eficaz y eficiente se manifiesta en la necesidad de desarrollar capacidades que permitan adelantarse a los problemas. Esto se vuelve aún más crucial frente a retos emergentes como el uso de la inteligencia artificial, que demanda la creación de legislaciones efectivas y protocolos éticos para mitigar sus riesgos.
Betanzos también insiste en la importancia de la colaboración entre el INAP y el gobierno en todos sus niveles. La formación y el desarrollo de capacidades de los servidores públicos son fundamentales para generar un servicio público ético y competente. Además, hay que revalorizar la figura del servidor público, promoviendo un orgullo hacia su labor y la responsabilidad que conlleva.
Para lograr este objetivo, el INAP se propone contribuir en tres áreas clave: primero, promoviendo el orgullo de ser servidor público, lo que incluye parámetros de transparencia y rendición de cuentas; segundo, asegurando que los funcionarios dispongan de todos los conocimientos necesarios para ejercer sus cargos con eficacia; y tercero, fomentando un compromiso con el bienestar de la sociedad que implique gestionar recursos públicos de manera eficiente y crear condiciones de orden y paz social.
Finalmente, Betanzos delineó una hoja de ruta centrada en principios como la integridad, la innovación pedagógica y la sostenibilidad financiera, los cuales son esenciales para transformar la administración pública. Es en esta dirección donde se puede vislumbrar una mejora en el desempeño gubernamental y, por ende, un incremento en la confianza ciudadana.
Como avance de esta misión, es importante seguir observando el desarrollo del INAP y su impacto en la administración pública en México y más allá. La transformación del sector no solo es deseable, sino necesaria para enfrentar los desafíos del siglo XXI.
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