Las crecientes acusaciones contra la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, han alcanzado un nuevo clímax tras la detención del rector de la Universidad Autónoma de Campeche, José Alberto Abud. Este hecho, que aconteció el lunes pasado, se ha interpretado por muchos como un potencial abuso de poder, especialmente considerando que Abud ha tenido tensiones públicas con la gobernadora. La defensa del rector sostiene que no existen pruebas concretas en su contra, sugiriendo que se trata de un montaje policial diseñado para desacreditar a alguien que se estaba volviendo incómodo para Sansores.
La presidenta Claudia Sheinbaum no ha ignorado la polémica. Este miércoles, expresó su preocupación, afirmando que “no se puede usar la justicia como una vendetta política” y ha instruido a los secretarios de Seguridad y Gobernación a examinar el caso de Abud. Este tipo de declaraciones apuntan a la creciente incertidumbre sobre la gobernabilidad en el estado y la integridad de las instituciones.
Layda Sansores, quien ha tardado tres décadas en alcanzar el cargo de gobernadora, llegó al poder en 2021 bajo la bandera de Morena. Su historial político es notoriamente diverso, habiendo navegado por varias formaciones. No obstante, ha sido en su papel actual donde ha mostrado una actitud combativa hacia sus adversarios, incluyendo al presidente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, con quien arrastra una historia de desencuentros.
La relación entre Sansores y Abud es igualmente compleja. Ambos compartieron un pasado político en Convergencia, aunque sus caminos se separaron tras las elecciones estatales de 2021. El distanciamiento se volvió evidente durante un programa de medios donde la gobernadora criticó a la universidad por su supuesta parcialidad en las elecciones. Las tensiones culminaron en acusaciones de lealtad política que han terminado por complicar la situación actual.
La Universidad Autónoma de Campeche, en respuesta a la detención de su rector, ha emitido un comunicado denunciando el acto como “profundamente deplorable, injustificado y contrario al espíritu democrático”. Subrayan que la detención fue seguida por intentos de destituir a Abud en un proceso que consideran una intromisión intolerable en la vida interna de la institución.
La defensa del rector, Edwin Trejo, ha añadido que no hay evidencia física ni pericial que sustente las acusaciones de tenencia de cocaína. Todo se basa en el testimonio de un policía, lo que deja en el aire una serie de interrogantes sobre la veracidad de las denuncias.
A medida que se desarrollan los acontecimientos, la trayectoria política de Layda Sansores sigue generando dudas no solo en su propio partido, sino en la opinión pública. Aunque Sheinbaum ha declarado su confianza en la gobernadora, el caso de Abud ha dejado una nube de incertidumbre sobre el futuro de la justicia en el estado de Campeche. La situación seguirá siendo monitoreada en un contexto donde la política y la justicia parecen estar inevitablemente entrelazadas.
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