A poco más de 80 kilómetros de la Ciudad de México se encuentra Nanacamilpa, Tlaxcala, un destino ideal para quienes buscan una escapada a la naturaleza sin alejarse demasiado de la capital. Este encantador municipio, al que se puede acceder por carretera en un trayecto que varía entre una hora y diez minutos hasta dos horas, se ha convertido en un referente turístico gracias a su temporada de luciérnagas, que no solo atrae a visitantes por su espectáculo nocturno, sino que también ofrece una variedad de actividades durante todo el año.
La Temporada de Luciérnagas 2026 ha vuelto a colocar a Nanacamilpa en el mapa turístico, pero la experiencia va más allá del avistamiento de estos fascinantes insectos. Los prestadores de servicios locales han lanzado VisitaNana.com, una plataforma que integra opciones de hospedaje, santuarios naturales, restaurantes y talleres, facilitando así una visita más completa.
Cuando cae la noche, la magia comienza. Los visitantes se adentran en senderos naturales, guiados por expertos. El espectáculo de las luciérnagas es un verdadero ritual; su aparición gradual transforma la oscuridad en una danza de luces, creando un diálogo luminoso que resalta la belleza de la vida silvestre. Es un momento que invita a la reflexión y al respeto, ya que no se permite tomar fotografías, usar luces artificiales ni alterar el entorno natural. Esta experiencia, única e inigualable, queda grabada no en imágenes, sino en la memoria de quienes la viven.
Durante el día, Nanacamilpa también ofrece numerosas actividades que enriquecen la visita. Los turistas pueden comenzar su jornada con un desayuno regional, adentrarse en haciendas pulqueras tradicionalmente reconocidas y recorrer magueyales. Esta actividad no solo enseña sobre la elaboración del pulque, sino que también conecta a los visitantes con la rica tradición local. Además, se pueden disfrutar de talleres de chocolate, visitar el Museo de la Abeja y participar en experiencias de apiturismo. El enfoque está en la recolección responsable de hongos, promoviendo una convivencia armoniosa entre la biodiversidad, la comunidad y la economía local.
La gastronomía es otro pilar importante en esta experiencia. Desde panadería artesanal hasta cocina tlaxcalteca, los visitantes pueden disfrutar de recetas tradicionales que giran en torno al maguey y de propuestas de emprendimientos locales. A través de este recorrido, el bosque trasciende su papel como un simple escenario turístico y se convierte en un hilo conductor de la identidad de la región.
Nanacamilpa se presenta así como un destino multifacético que combina naturaleza, cultura y gastronomía, todo ello en un entorno que invita al respeto y la contemplación. Para aquellos que buscan una experiencia enriquecedora, este rincón de Tlaxcala se transforma en una opción imperdible, que invita a explorar la belleza de nuestra biodiversidad y la riqueza cultural que ofrece cada rincón de México.
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