Ana Luisa Peluffo, una de las grandes figuras del cine mexicano del siglo XX, ha fallecido a los 96 años en su rancho en Tepatitlán de Morelos, Jalisco, según confirmó su familia. Con una carrera brillante que abarcó más de un centenar de papeles en cine, telenovelas y teatro, Peluffo se destacó por su presencia magnética y su espíritu avant-garde, interpretando desde comedias hasta dramas intensos que la elevaron al estatus de diva del cine nacional.
Peluffo hizo su debut en 1948 con la producción estadounidense “Tarzán y las sirenas”. Sin embargo, su carrera tomó un giro decisivo en 1955, cuando protagonizó “La fuerza del deseo”, marcando un momento histórico en el cine mexicano al realizar el primer desnudo artístico en una película. Su papel de Silvia, una modelo involucrada en un triángulo amoroso, generó un sinfín de críticas y debates, al tiempo que cuestionaba los tabúes de la sociedad mexicana. En sus propias palabras, el desnudo fue ejecutado de forma estética, similar a una obra de arte, lo que permitió su exhibición y, de hecho, abrió un camino para que el cine mexicano alcanzara mercados europeos.
Tras el éxito de “La fuerza del deseo”, la carrera de Peluffo despegó, moviéndose entre producciones nacionales y espectáculos en centros nocturnos, abriendo también espacios en Brasil, Italia, Inglaterra y España. En 1956, protagonizó “La Diana cazadora”, un drama que exploraba la historia de la icónica escultura de Ciudad de México, enfrentándose igualmente a intentos de censura. Tres años después, colaboró con figuras notable como Pedro Armendáriz y Manolo Fábregas en “Las señoritas Vivanco” (1959). Su papel como Camelia la tejana en “Contrabando y traición” (1972) también destacó, reflejando una época en la que los corridos de los Tigres del Norte se llevaban al cine.
En un tributo a su legado, la Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) destacó que Peluffo rompió esquemas y abrió brechas, innovando en la representación del cuerpo en la actuación. Hacia el final de su carrera, en la transición entre la época de oro y el cine mexicano moderno, se hizo notar en telenovelas populares como “El pecado de Oyuki”, “Marimar” y “Lazos de amor”.
El universo del cine mexicano pierde a una de sus más brillantes exponentes, cuyo impacto sigue resonando en la cultura y en el corazón de varios aficionados al arte dramático. Ana Luisa Peluffo, con su talento y valentía, se ha ganado un lugar indeleble en la historia del cine.
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