En 1980, Camilo Sesto era una estrella de la música de constante presencia en México. Lourdes Ornelas era asistente de Lucía Méndez. Fruto de un encuentro furtivo, procrearon un hijo al que también llamaron Camilo. Aunque sorprendido, el cantante español aceptó la paternidad, con la condición de que el pequeño estuviera con él para darle formación académica en Europa; ella no lo permitió, pero sí recibir la manutención correspondiente.
Cuando Camilín creció, su madre le fomentó la idea de que podría cantar como su padre; lo conectó con profesionales para proyectar un lanzamiento colgado de la fama de su padre, pero el disco no funcionó, pese al talento del joven que optó por viajar a España donde enfrentó a regañadientes las estrictas reglas de su padre.
Disgustado, volvió a México donde, ya envuelto en asunto de vicios y drogas, fue forzado por su madre a tener relaciones serias con chicas “para sentar cabeza”. Según información obtenida por informacion.center, ella quería que su hijo formara un matrimonio lindo que le garantizara estabilidad económica.
El 8 de septiembre de 2019 las cosas cambiaron: Camilín tuvo que volver a España para velar a su padre; además de liquidar adeudos del staff del artista, enfrentó “buitres” pendientes de su herencia, que para él mismo no fue fácil recibir: ocho millones de euros, una casa ubicada en Torrelodones, periferia de Madrid, de tres pisos repartidos en 450 metros cuadrados que convirtió en su fortaleza.
Para evitar el control de su madre, no la invitó a vivir con él, quería ser independiente, librarse del yugo que siempre le obligaba a ayudarle con los gastos, y darle rienda al cambio de sexo que en las últimas semanas lo mantiene en el ojo público.
Intentamos hablar con Lourdes Ornelas, sin éxito. Conseguimos hacerlo con Christina Rapado, ex pareja de Camilín, quien respalda la versión de que su madre trabajó en su hijo por propio interés.
¿Cómo es la relación que tiene Camilo Blanes con su madre? Complicada. Ella le ha querido controlar siempre, pero sólo para unas cosas. Cuando Camilo está con camellos (personas que venden droga) nunca hace nada; lo que ella quiere es verlo mal y destruirlo para quedarse con todo.
¿Por qué no lo meten a un centro? El sólo hecho de escuchar “centro” le pone mal; siempre le digo que quiero llevarle a un resort de donde saldrá fresco como una lechuga. Eso es lo que yo quiero: que él esté bien. Con el dinero y el talento que tiene podría ser un gran productor.
En España, los medios hablan de una novia llamada María, ¿qué fue de ella? Es complicado; a veces sólo son cosas de la madre, no es real nada de eso.
¿Cómo está eso? Cuando Camilo estuvo en México, él salía frecuentemente y a veces no volvía; entiendo que ya había rumores sobre su identidad y de mala vida. Lo casaron con una chica.
¿Cómo que lo casaron? Sí, lo casaron con una chica llamada Samira, es suiza; además, ni siquiera están divorciados. A Camilo padre le preocupaba eso, porque pidió a uno de sus abogados que busque a la chica o al padre para que puedan disolver el matrimonio y tener el divorcio.
¿Lo forzó a casarse Lourdes? Sí, eso lo orquestó ella con otra mujer llamada Angélica.
¿Cómo te llevas con Lourdes? Ella no me quiere, pero honestamente yo quiero cuidar a Camilo, que él esté bien, sano… Y si ella lo quiere también, ya está.
¿Él ha sido siempre así de inquieto? Sí, sólo que ahora tiene más dinero y puede invertir mucho más en él, en sus gustos, en sus juguetes… Le gusta llevar ese estilo de vida, y está bien que lo haga, lo único complicado es que siga metido en las adicciones. Yo quiero ayudarle, pero él no quiere ser controlado de ninguna manera. Camilo es un chico muy creativo, sensible, maravilloso, y no está mal que experimente lo que le hace feliz y lo que no, pero con moderación.
Lourdes Ornelas ahuyenta a toda persona que ronda la casa de su hijo en Madrid.
Hace unos días, Lourdes Ornelas llegó a la casa de Camilín en Madrid sin avisar, abrió la puerta con sus propias llaves y, según reportó el programa Así es la vida, de la Cadena Telecinco, ella corrió a un amigo de su hijo, y fué él mismo quien la echó de su casa. “¡Que te vayas! ¡Fuera, fuera de mi casa! ¡Que te pires de mi casa!”, se escucha decir en el video al buen Camilín, dejando en claro su mala relación con su mamá. A que grado estarán tan mal, que a ella hasta la mordió la mascota de su hijo.
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