El Benrus Sky Chief solía ser uno de los cronógrafos más emblemáticos del mundo, aunque puede que no sea tan conocido en la actualidad. Este reloj, que voló en la época dorada de los viajes aéreos comerciales, está preparado para hacer un regreso triunfal gracias a una nueva edición fiel a su diseño original. La historia de su resurgimiento refleja la travesía de una de las marcas de relojería más olvidadas de Estados Unidos.
Fundada en 1921 en Nueva York, Benrus se posicionó entre las tres principales marcas de relojes del país durante la mitad del siglo XX, siendo lucido por figuras icónicas como John F. Kennedy, Steve McQueen y Babe Ruth. Sin embargo, al igual que muchas otras marcas renombradas, sucumbió a la crisis de los relojes de cuarzo de los años 70. Después de un largo período en el olvido, Benrus regresó en 2020, lanzando una colección de relojes inspirados en sus mayores éxitos del pasado, que ha ido creciendo de manera constante. El más reciente de ellos, el Benrus Sky Chief, se presenta como una de sus lanzamientos más deseados hasta la fecha.
Los hermanos Oscar, Ralph y Benjamin Lazrus, fundaron Benrus, con sedes en Nueva York y fábricas de producción en La Chaux-de-Fonds, el corazón de la relojería suiza. Uno de sus primeros grandes éxitos fue el Benrus Airman de 1929, un reloj rectangular y robusto con un dial altamente legible, adoptado por varias aerolíneas en los primeros días de la aviación comercial. El Sky Chief, lanzado en 1940 y diseñado especialmente para pilotos de aviación, se caracterizaba por su cristal abovedado y bisel delgado, lo que facilitaba su lectura. Además, contaba con graduaciones aeronaúticas en su totalizador de minutos, útiles para la navegación aérea y cálculos de ruta. Benrus vivió momentos destacados en la mitad del siglo XX, como la producción de relojes de campo para el ejército de EE. UU. y su icónica aparición en Bullitt de Steve McQueen, antes de cerrar sus puertas en la década de 1970.
La nueva versión del Sky Chief 2026, que tiene un precio de $3,950, es un auténtico homenaje a los cronógrafos para pilotos de los años 40, con grandes números árabes, agujas en forma de jeringa y contadores acanalados, elementos característicos del diseño de la época. Su rasgo más distintivo es su caja de acero inoxidable de 36 mm, que alberga un movimiento cronógrafo automático ETA 2894 fabricado en Suiza. Con la mayoría de los modernos cronógrafos midiendo al menos 40 mm, esta nueva propuesta se une a un exclusivo grupo (el único otro cronógrafo automático de 36 mm es el Blancpain Air Command, que se considera un modelo completamente distinto). Este fiel homenaje al Sky Chief original es solo una de las muchas señales de que Benrus, tras su rescate del olvido, está en camino de recuperar un lugar en el mundo de la relojería.
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