La economía estadounidense continúa sacudiéndose la pandemia de encima y avanza con fuerza. La tasa de desempleo cayó en julio al 5,4%, el nivel más bajo desde el inicio de la pandemia (en marzo de 2020 era del 4,4%). El mercado laboral sumó el pasado mes 943.000 nuevos puestos de trabajo, según los datos publicados este viernes por el Departamento del Trabajo.
La cifra, que superó las expectativas más optimistas, supone el mayor repunte del empleo desde el verano anterior. Sin embargo, los expertos temen una nueva interrupción del crecimiento económico por culpa de la variante delta del coronavirus y las cada vez mayores probabilidades de que esta mutación obligue a imponer restricciones más duras.
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La reapertura de las escuelas y la vuelta a la casi normalidad en los servicios han impulsado la recuperación de los empleos destruidos por la pandemia. Los hoteles y restaurantes cerraron sus cuentas de julio con alegría, al agregar en ese mes 327.000 puestos de trabajo. Mientras, los colegios públicos sumaron 221.000. Estos dos sectores suponen ya más de la mitad de los empleos creados en el mayor boom del empleo desde agosto de 2020, cuando el número de nuevos puestos de trabajo alcanzó el millón. Los economistas esperaban que julio arrojara 860.000 nuevos empleos.
La economía de la mayor potencia del planeta sonríe. Pero los empresarios se quejan de las crecientes dificultades para encontrar trabajadores dispuestos a entrar en sus nóminas en medio de la reapertura más significativa desde que estalló la crisis sanitaria -en mayo se alcanzó el récord de 9,2 millones de puestos disponibles para empezar a trabajar-.
Algunas empresas culpan de esta situación a las ayudas federales de desempleo que, además del subsidio estatal regular, otorga 300 dólares (unos 255 euros) a la semana a la gente en paro durante la pandemia. “¿Mi consejo para los empresarios que dicen que no encuentran trabajadores? ¡Que les paguen más!”, dijo el presidente estadounidense, Joe Biden, en una comparecencia a finales de junio. En julio, el salario aumentó un 4% con respecto al año anterior.
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El coronavirus interrumpió 128 meses consecutivos de crecimiento en Estados Unidos y llevó al país a una breve recesión la primavera pasada. El cierre del país destruyó más de 22 millones de puestos de trabajo en marzo y abril del año pasado, cuando la pandemia mostraba su peor cara. Desde entonces, ha recuperado casi 17 millones de empleos. Pero aún hay 5,7 millones menos de puestos de trabajo en comparación con febrero de 2020. Los expertos temen ahora que la variante delta rompa esta tendencia positiva.
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