El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha tomado una significativa medida para proteger a la comunidad neoyorquina, firmando una orden ejecutiva que busca limitar la “aplicación abusiva de las leyes migratorias”. Esta decisión, anunciada el pasado viernes, tiene como objetivo reducir el poder de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la ciudad.
Durante un discurso realizado en un desayuno interreligioso en Nueva York, Mamdani expresó su preocupación por la “crueldad” que enfrentan los inmigrantes en informacion.center, señalando que agentes enmascarados violan la Constitución e infunden miedo en las comunidades vulnerables. El alcalde subrayó que “el ICE es una manifestación del abuso de poder”, y en respuesta a esta situación, su administración ha preparado 30,000 guías sobre los derechos de los neoyorquinos en diez idiomas. Estas guías están diseñadas para educar a los residentes sobre cómo actuar en caso de que el ICE los busque.
La nueva orden ejecutiva establece que los agentes del ICE no podrán entrar en propiedades municipales, incluidas escuelas, hospitales, y albergues, sin una orden judicial válida. Además, prohíbe el intercambio de datos de los neoyorquinos con autoridades federales migratorias sin la justificación legal apropiada. Esta medida no solo protege la privacidad de los residentes, sino que también reafirma el compromiso del Ayuntamiento con la seguridad pública en su conjunto.
Mamdani también prevé la creación de un comité interinstitucional que coordinará políticas ante posibles crisis graves, lo que refuerza aún más su enfoque proactivo en la defensa de los inmigrantes. La administración llevará a cabo auditorías para asegurar que las agencias locales cumplan con las leyes y directrices establecidas.
Sin duda, esta nueva política de Mamdani marca un hito en la lucha por los derechos de los inmigrantes en Nueva York, en medio de un clima donde los agentes del ICE son percibidos como figuras de poder que actúan con impunidad. A medida que se implementen estas medidas, la comunidad inmigrante tendrá mayores recursos y protección, lo que representa un paso importante hacia una ciudad más inclusiva y segura para todos.
Las gestiones del alcalde son un indicativo de su compromiso con los neoyorquinos, asegurando que sus voces no queden ahogadas por el temor a la deportación y el abuso. A medida que esta política se desarrolle, se observará su impacto en la vida de miles de residentes y el futuro de la convivencia en la metrópoli.
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