Voces del sector económico y financiero del país también alzaron la voz para defender a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tras las declaraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre que es una institución neoliberal.
Uno de ellos fue el subgobernador del Banco de México (Banxico), Gerardo Esquivel, quien se tituló como economista en la máxima casa de estudios y donde ha impartido clases en la Facultad de Economía, donde él mismo tomó clases.
“La UNAM es un espacio plural y diverso en donde se promueve y se ejerce el pensamiento crítico a plenitud. Así ha sido y así seguirá siendo”, publicó Esquivel Hernández en su cuenta personal de Twitter.
Otro más, fue Alexis Milo Caraza, quien fuera economista en jefe del Deutsche Bank, de HSBC y se desempeñara en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público como director de Deuda Pública y Política Fiscal.
Ello, pese a que su alma mater fue el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), donde estudió Economía.
“Yo siempre quise estudiar en la UNAM… di unas clases ahí… chavos de primera”, expresó en su cuenta en sus redes sociales.
Como ellos, el exdiputado federal Mario Di Costanzo, quien también ocupara diversos puestos en la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de turismo y la Comisión Nacional Para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), así como quien se desempeñó como el legítimo secretario de Hacienda en el gabinete de López Obrador en 2006 cuando se lanzó por primera vez como candidato presidencial.
“La declaración del Presidente sobre la UNAM , sólo deja ver su repudio a la democracia y sus aspiraciones dictatoriales. Tiene que recapacitar y tranquilizarse”, señaló en su cuenta personal.
Otro economista que salió a defender a la UNAM fue Sergio Negrete, quien fuera miembro del Fondo Monetario Internacional (FMI) y estudiante de Comunicación en la UNAM y de Economía por el ITAM.
“Muchísimos somos orgullosos egresados de la UNAM. Muy pocos muestran desprecio hace su alma mater. Quizá por haber sido reprobados en numerosas ocasiones y haber obtenido mediocres calificaciones. Esto aparte de tardarse 14 años en acabar una licenciatura de ocho semestres”, señaló.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación.



























