El camino de los emprendedores hacia la consolidación de sus negocios está plagado de retos. Según la Asociación de Emprendedores de México (Asem), el tiempo promedio necesario para alcanzar la rentabilidad es de 2.4 años. Esta cifra resalta la urgencia de fortalecer la gestión desde las primeras etapas del emprendimiento.
Expertos en el área sugieren que existen tres ejes fundamentales en los que los emprendedores deben enfocarse: una gestión financiera sólida, una operación eficiente y una estrategia centrada en el cliente. En este sentido, el comercio electrónico ha surgido como una alternativa clave. Sin embargo, también introduce nuevos desafíos. Un informe de Tiendanube revela que el 95.3% de las tiendas en línea son manejadas directamente por sus fundadores, lo que indica una alta dependencia operativa. Este escenario obliga a los emprendedores a evolucionar de meros vendedores a directores de sus propias empresas.
Juan Martín Vignart, Country Manager de Tiendanube México, subraya un cambio estructural en el comportamiento de las marcas, que ahora optan por fabricar sus propios productos. Este giro muestra que los emprendedores están dejando de ser meros intermediarios y están pasando a convertirse en creadores de valor. Este enfoque auténtico y con una identidad clara permite a algunas marcas registrar un crecimiento mensual de hasta un 33.5%, especialmente en sectores como moda, belleza y joyería.
No obstante, el verdadero desafío radica en la dificultad para delegar responsabilidades. Cuando un fundador asume todas las funciones, el crecimiento del negocio se ve comprometido. Además, un inquietante 75.5% de los emprendedores considera la adquisición de clientes como su mayor desafío, mientras que el 33.3% menciona la falta de tiempo para gestionar todas las áreas de su negocio.
“El éxito depende de la capacidad de las marcas para ser omnipresentes y estar donde el cliente decida interactuar”, advierte Vignart, enfatizando que la verdadera ventaja competitiva radica en contar con un ecosistema de herramientas integradas.
En relación con la rentabilidad, es crucial una buena gestión financiera. El 28% de los emprendedores no cuenta con un plan financiero, y el 98% de ellos reconoce que necesita mejorar su gestión en este aspecto. René Martín Torres Fragoso, cofundador y presidente de Contpaqi, destaca que profesionalizar la operación desde el inicio es esencial para construir negocios que trasciendan. “Cuando hay formalidad, organización y claridad financiera, las ideas se convierten en decisiones firmes”, argumenta.
Para ayudar a los emprendedores a consolidar sus negocios, se sugieren cinco claves:
1. Formalizar el negocio desde el principio, lo que otorga certeza legal y confianza a los clientes.
2. Elegir el régimen fiscal adecuado y facturar correctamente para asegurar el cumplimiento en cada operación.
3. Mantener la contabilidad al día, lo que facilitará el enfoque en el crecimiento del negocio.
4. Tener visibilidad sobre clientes e inventarios, impulsando así una gestión más eficiente y un mejor control.
5. Profesionalizar la operación financiera y asumir el liderazgo empresarial para convertir intuiciones en decisiones estratégicas.
El verdadero reto radica en dar el salto de emprendedor a empresario. En un entorno donde los consumidores exigen inmediatez y las plataformas evolucionan constantemente, la consolidación no solo se fundamenta en la venta, sino en la creación de una operación sólida capaz de sostener el crecimiento a largo plazo.
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