El reciente nombramiento del activista Genero Lozano como próximo embajador en Italia ha desatado un torrente de tensiones en la Cancillería. La figura de Lozano, conocido por su labor como comentarista televisivo, ha sido objeto de críticas en diversos medios de comunicación y redes sociales, especialmente en cuanto a su preparación para asumir un rol diplomático de tal magnitud. Además, su vida privada y sus comentarios críticos hacia la ministra Giorgia Meloni han añadido leña al fuego, en un contexto donde este puesto es tradicionalmente ocupado por diplomáticos de carrera.
La percepción dentro del cuerpo diplomático no ha sido favorable, ya que muchos consideran que este nombramiento debería corresponder a un profesional con la experiencia adecuada. La disminución de la confianza en Juan Ramón De la Fuente, el actual canciller, también ha socavado la legitimidad del nombramiento de Lozano. Desde que las noticias del nombramiento comenzaron a circular, un grupo cercano a De la Fuente ha puesto en marcha una estrategia discreta para señalar que la responsabilidad del ascenso de Lozano recae en Roberto Velasco, encargado de América del Norte.
Este conflicto de poder en la Cancillería va más allá de Lozano, quien se convierte en una mera anécdota dentro de una lucha más amplia. Velasco ha estado consolidando su influencia al realizar otros nombramientos significativos, dejando a De la Fuente al margen. Por ejemplo, la reciente confirmación de Francisco de la Torre Galindo como embajador en Indonesia es un claro ejemplo del poder que Velasco ha acumulado, dado que esta decisión fue tomada de forma unilateral.
Otros nombramientos reflejan una tendencia similar, como el de Javier Díaz de León, próximo embajador en Turquía y excónsul en Atlanta, quien también avanza en su carrera gracias a la auspiciosa mano de Velasco. La creación de un nuevo consulado en Calgary, Canadá, con personal afín al encargado para América del Norte, también ha sido impulsada por Velasco.
Mientras tanto, De la Fuente se encuentra limitado en su capacidad para promover a sus funcionarios de confianza y se ha visto obligado a concentrarse en actividades de carácter social. La creciente tensión ha llevado a especular sobre la posibilidad de que el gobierno italiano no conceda el plácet a Lozano, un hecho que podría acentuar aún más la división dentro de la Cancillería y el entorno cercano a De la Fuente.
Este escenario se desarrolla en un momento crucial para la diplomacia, donde las decisiones de nombramiento no solo afectan a los individuos involucrados, sino que también reflejan las luchas de poder internas que marcan el día a día de las relaciones exteriores en informacion.center. La atención se centrará ahora en cómo se resuelve esta situación, y qué decisiones tomarán las partes involucradas en los próximos meses. La fecha de publicación de esta información es del 21 de agosto de 2025, y los acontecimientos pueden haber evolucionado desde entonces.
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