Pagar grandes sumas, como 30,000, 50,000 o incluso 100,000 pesos, a un asesor de ahorro para el retiro puede parecer atractivo, especialmente con la promesa de acceder a una pensión del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Sin embargo, este camino puede desembocar en un fraude devastador que no solo pone en riesgo tus ahorros, sino que también puede traerte problemas legales serios.
Expertos advierten sobre la proliferación de “pseudoempresas” que, a cambio de una alta cantidad de dinero, prometen mejorar o garantizar tu pensión de manera rápida y sencilla. Según Gloria Arellano, especialista en derecho laboral, estas prácticas se llevan a cabo en complicidad con individuos dentro de las subdelegaciones del IMSS. Los trabajadores son engañados con la promesa de obtener pensiones exorbitantes, pero la realidad es que, al final, el riesgo de perder cualquier derecho a pensión es muy alto. “No lo hagan”, enfatiza Arellano, recordando que eso podría ser considerado un fraude al Seguro Social.
Moisés Pérez Peñaloza, fundador de una consultoría en estrategias de retiro, subraya que la cancelación de pensiones por estas actividades ilícitas es cada vez más frecuente, gracias a tecnologías avanzadas y un mejor cruce de información entre entidades como el IMSS, el Servicio de Administración Tributaria (SAT), y la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar). La situación se agrava cuando trabajadores compran semanas de cotización o alteran información en los sistemas del IMSS a través de estos “coyotes”, que a cambio de una suma considerable, prometen soluciones mágicas que, en realidad, son ilegales.
Se han reportado casos donde estos falsos asesores ofrecen “mejoras” en las condiciones laborales de los trabajadores, como cambiar de ley de pensión o aumentar el salario registrado, lo que inevitablemente lleva a la revocación de la pensión. En este sentido, los expertos recomiendan actuar de manera legal y transparente, y buscar el apoyo de asesores confiables que puedan responder a todas las inquietudes sin poner en riesgo tus derechos.
Desde la perspectiva legal, Juvenal Lobato, catedrático de la UNAM, señala que simular una actividad que derive en un fraude puede tener consecuencias penales. “Si se demuestra que hubo dolo, es posible que enfrentes un problema legal”, aclara. Declarar de manera ilegal o manipular información puede resultar en la pérdida de tu pensión y, eventualmente, complicaciones legales.
En suma, la búsqueda de una mejor pensión no debe ser motivo para arriesgar tu seguridad financiera y legal. La mejor manera de abordar este tema es hacerlo “por la derecha”, es decir, de acuerdo con las normativas vigentes y con la asesoría adecuada. Una conducta responsable es esencial para asegurar que tu futuro financiero esté protegido y libre de sorpresas desagradables.
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