En Sinaloa, en el noroeste de México, los niveles del agua de una presa bajaron por la intensa sequía y dejaron al descubierto un panteón. Guillermo Álvarez, residente del pueblo Terahuito, reflexiona sobre la vida que abandonó tras la construcción de la presa y que ahora tiene oportunidad de ver. Los pobladores tienen sentimientos encontrados. Por un lado es regresar al lugar donde nacieron y, por el otro, la preocupación ante la extensa sequía que enfrenta la zona.
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