La economía de México muestra signos de recuperación hacia finales de 2025, impulsada por un rendimiento más sólido que el de años anteriores. Sin embargo, el horizonte está marcado por incertidumbres, principalmente derivadas de las políticas comerciales de Estados Unidos y la inminente revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), como advirtió el Banco de México (Banxico) en su más reciente reporte.
Durante el cuarto trimestre de 2025, Banxico destacó que, a pesar de que las economías regionales enfrentan un entorno complejo, se prevé un desempeño más favorable en el futuro. No obstante, este crecimiento está condicionado por retos significativos. La incertidumbre en torno a las directrices comerciales de Estados Unidos, que representa el principal socio comercial de México, es una preocupación constante. Esta situación podría tener un impacto particular en las entidades del norte y en las regiones centrales del país, dado su nivel de integración con la economía estadounidense. Además, los estados con alta emigración hacia EE. UU. podrían ver afectadas las remesas, que constituyen una parte vital del ingreso familiar en varias áreas, especialmente en el centro-norte y el sur.
Otro factor desafiante para la economía interna es la inseguridad pública. Los directivos de diversas empresas han reportado que este problema sigue afectando su operatividad en varias regiones del país. La inseguridad, combinada con eventos climáticos extremos, plantea un doble reto que impacta de manera diversa a los sectores productivos y entidades federativas.
Ante esta situación, el Banco de México ha subrayado la necesidad de fortalecer las fuentes internas de crecimiento y generar un ambiente propicio para la inversión. Es esencial avanzar en la construcción y modernización de una infraestructura que abarque áreas críticas como el transporte, la digitalización, y los servicios energéticos e hídricos, ya que esto se considera fundamental para reducir costos y facilitar el acceso a mercados.
La formación de capital humano y la adopción acelerada de nuevas tecnologías son otros puntos que requieren atención para mejorar la capacidad productiva del país y elevar las tasas de crecimiento en las distintas regiones. Los líderes empresariales han enfatizado, además, la importancia de reforzar la seguridad pública y el estado de derecho como condiciones necesarias para fomentar la inversión y mantener un crecimiento sostenido.
Estos hallazgos y recomendaciones surgen en un contexto donde el proceso de revisión del T-MEC está a la vuelta de la esquina. Esta dinámica genera expectativa y tensión, especialmente con la posición del presidente estadounidense, quien ha exteriorizado dudas sobre el tratado, añadiendo más incertidumbre a la situación económica regional.
Este escenario, donde la recuperación parece más cercana pero está sujeta a varios condicionantes, invita a reflexionar sobre las políticas y estrategias que México debe implementar para consolidar su crecimiento y enfrentar los desafíos del futuro.
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