La aseguradora Axa ha anunciado planes para mitigar el impacto significativo que el reciente cambio fiscal en México ha tenido sobre su rentabilidad. Este cambio, que ya no permite a las aseguradoras acreditar IVA en el pago de siniestros, ha resultado en una pérdida de 100 millones de euros en las ganancias del año 2025 para la compañía francesa.
Durante una conferencia con analistas sobre los resultados financieros de Axa a cierre del 2025, Alban de Mailly Nesle, director financiero del Grupo Axa, comunicó que se espera una mejora en la rentabilidad en México a medida que la aseguradora implemente estrategias para compensar este duro impacto. El cambio fiscal, aplicado de manera retroactiva desde 2025, ha sido percibido como un “evento inesperado” que ha afectado las finanzas de Axa, especialmente en su segmento de seguros de vida y salud. De hecho, esta modificación regulatoria les costó 70 puntos base en el margen de ganancia de estas pólizas, limitando su incremento a solo 20 puntos base en lugar de los esperados 90.
La Ley de Ingresos de la Federación 2026 establece que las aseguradoras ya no podrán acreditar el IVA que antes recuperaban al indemnizar siniestros. Este acuerdo, establecido entre el gobierno mexicano y las compañías de seguros, implica que todos los créditos de IVA no pagados desde 2024 quedan efectivamente condonados. Así, Axa y otras aseguradoras verán un cambio en la manera en que manejan sus obligaciones fiscales, especialmente en productos como seguros de autos y de gastos médicos mayores.
Este nuevo panorama fiscal representa un reto considerable para Axa y sus competidores en el mercado. Durante años, las aseguradoras habían beneficiado de un esquema fiscal que les permitía reducir su carga tributaria a través de la acreditación del IVA en los gastos de servicios relacionados con siniestros. Sin embargo, con las nuevas directrices impositivas, se espera un efecto adverso en la rentabilidad en un sector ya de por sí competitivo.
En conclusión, Axa busca adaptarse a esta nueva realidad fiscal mientras se prepara para enfrentar desafíos de rentabilidad. Con medidas en marcha para contrarrestar el impacto, la compañía tiene la vista puesta en el 2026 con optimismo, aunque el camino hacia la recuperación de su margen en productos de vida y salud se vislumbra aún incierto. Este cambio en la regulación podría reconfigurar el entorno del seguro en México, estableciendo una nueva era para las relaciones entre aseguradoras y el gobierno.
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