El déficit comercial de Estados Unidos ha experimentado un notable aumento en febrero de 2026, elevándose a 57,300 millones de dólares, lo que representa un incremento del 4.9% respecto al mes anterior. Este ascenso es un reflejo del marcado repunte de las importaciones, que superaron las cifras de exportación, a pesar de que estas últimas alcanzaron un nivel récord, ascendiendo a 314,800 millones de dólares. Los datos fueron proporcionados por la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio y la Oficina del Censo.
Revisando los números de enero, se observa que el déficit se corrigió a 54,700 millones, en lugar de 54,500 millones como se había reportado inicialmente. Los analistas, al realizar sus proyecciones, anticipaban un déficit aún mayor, de 61,000 millones de dólares en febrero, por lo que el resultado ha tomado a muchos por sorpresa.
La recopilación de estos datos se ha visto afectada por la reciente inactividad administrativa, producto del cierre parcial del Gobierno, lo que ha provocado cierta volatilidad en las cifras comerciales en medio de un entorno político cambiante.
Un factor clave en esta situación ha sido la reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, que anuló los aranceles generales impuestos por el expresidente Donald Trump. Sin embargo, en respuesta a esta anulación, Trump introdujo nuevos aranceles globales con una duración máxima de 150 días, diseñados para abordar el déficit comercial y revitalizar la industria nacional, a pesar de que este sector ha perdido 100,000 puestos de trabajo desde enero de 2025.
Además, la relación de Estados Unidos con Irán ha comenzado a tener un impacto tangible. La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha llevado a restricciones en el transporte marítimo, afectando el comercio de productos clave, desde energía hasta fertilizantes, a través del estratégico estrecho de Ormuz.
En términos de composición comercial, las importaciones en febrero se elevaron un 4.3% hasta llegar a 372,100 millones de dólares, impulsadas principalmente por un aumento del 5.0% en la compra de bienes, especialmente en sectores vinculados a la tecnología, como computadoras y semiconductores. Esta tendencia está potencialmente relacionada con avances en inteligencia artificial y el desarrollo de centros de datos.
El déficit comercial de bienes, tras ajustes por inflación, también se expandió. Se reportó un aumento del 3.0%, alcanzando 84,600 millones de dólares, y al ajustar por inflación, este déficit creció en 500 millones adicionales, ascendiendo a 83,500 millones de dólares.
Esta serie de desarrollos indica que el comercio podría continuar actuando como un freno para el crecimiento económico de Estados Unidos en el primer trimestre de 2026, planteando interrogantes sobre el futuro del sector manufacturero y la economía en general. La atención está ahora en cómo estos factores se desarrollarán en los próximos meses y las decisiones que tomará la administración actual para mitigar los efectos del déficit comercial.
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