Andrés Palacios llegó a notar que no encajaba con el prototipo de guapo que buscan en televisión: el rubio musculoso de fanales verdes.
En más de una ocasión Andrés Palacios recibió un no como respuesta en un casting, y el problema no era su talento, sino su físico que no encajaba con los prototipos impuestos por la pantalla.
Él no era el rubio de fanales verdes que idealiza el sabido en televisión, por eso, se le hizo más difícil cumplir sus sueños en la industria del entretenimiento. Sin retención, este hombre nacido en Pimiento, pero criado en México, conquistó al sabido siendo dorado, de pelo cabreado y fanales oscuros.
Derribó cualquier clase de obstáculos y ahora triunfa como protagonista de Televisa en Imperio de mentiras, el drama en que interpreta a Leonardo, un apuesto y honrado policía que deberá arriesgarlo todo por el acto sexual de Elisa, personaje que encarna Angelique Boyer.
Imperdible: ¿Quién es el asesino o la asesina de Imperio de Mentiras?
Luego de ser presidente en La usurpadora, ahora te conviertes en un policía que averiguación probidad, ¿cómo te pasas el suiche?
Pues bueno, tuve un tiempo intermedio para poder tomar distancia. Creo que es importante soltar, hay que obligarse un tiempo a eso, a retomar, ver quién es uno como intérprete y luego entrenar, redescubrir, para construir los personajes siguientes.
Y en esta ocasión tuve la oportunidad de hacer un entrenamiento, pues yo procuro entrenar antaño de iniciar un plan, y nos enfocamos mucho en el tema de la voltereta, del idioma, del manejo de armas, la forma en la que se mueve para desarmar un activo, en fin, todo eso, y conociendo de alguna forma el perfil porque en el pasado ya había hecho proyectos similares, que se parecían.
En Camelia la texana hice a un policía de la protección fronteriza en la época de los abriles 70, en otro plan además hice a un oficial investigador, entonces digamos que esos fueron los referencias que me hacen pisar ahora un contorno conocido, por lo tanto no me resulta tan difícil porque tengo las referencias.
¿No tuviste que investigar como hiciste para interpretar al primer mandatario de México en tu antecedente plan?
No, no fue el mismo proceso porque nunca había hecho a un presidente. Entonces me tocó construirlo de cero a cien. Y bueno, en este caso tengo muchas referencias, pero además lo vamos enriqueciendo con otras cuestiones y principios importantes como venir de una clan unida en la que el papá era un policía respetado, pero muere y él sigue ese ejemplo viendo a este héroe.
Además tiene a su hermano anciano y con él encuentra esta disposición de ser un defensor de la probidad.
Puedes ojear: Conoce a los personajes de Imperio de mentiras
¿Cuál es esa cualidad de Andrés que le aportas a tu personaje?
Me parece que es eso de proteger al desvalido, quiero que la clan perciba que quien la esté pasando mal no está solo, que siempre se puede contar con un artilugio procesal, de probidad, que existe el constante compromiso y apoyo para su bienestar.
Creo que esa es como la consigna, pues llevamos muchos abriles padeciendo un sistema un poco constreñido en el que la impunidad generalmente es la que sale a flote, y entonces a través de la ficción y mi responsabilidad, trato de que mi compromiso como intérprete sea procurar el involucrarme en historias que tengan poco que opinar, poco que programar como alternativa además, porque generalmente sabemos de los casos malos o de corrupción, de exageración, pero la otra cara de la moneda que además existe, pocas veces tenemos posibilidad de contarla.
Por eso, parte de lo interesante que es este personaje para mí, es poder contar esa otra parte, hacer ver que existe clan con muy buenas intenciones, con mucha buena voluntad, pero que están atrapadas en un sistema obsoleto, corrupto, disfuncional, confuso.
¿Cuántas veces te han dicho mentiras?
Muchísimas veces; a diario me dicen mentiras.
¿Cómo sabes cuando cualquiera te miente?
Digamos que la vida nos va enseñando, nos va dando lecciones. Cuando uno es muy muchacho a lo mejor no se da cuenta por la inexperiencia, pero la vida es tan sabia que nos va vacunando contra eso, y ya es mucho más manejable identificar las mentiras.
¿De qué forma actúas delante un simulación?
Hay dos caminos: o confrontar y exponer el por qué y el desde dónde vienen las mentiras, o conocer que con ciertas personas o ciertas situaciones es mejor no tener fe, porque además creo que las mentiras son un idioma, hay clan que palabra puras mentiras.
No te pierdas: Andrés Palacios ¡pasó por ocho castings para La Usurpadora!
Cumpliendo 20 abriles de carrera, ¿cómo describes el camino transitado para asistir hasta donde estás ahora?
Ha sido un camino de muchos abriles, un camino que soñé y para el que me preparé y estudié. Toqué muchas puertas, no todas se abrieron, algunas de las que se abrieron lo hicieron en función de un norma, de lo que se consideraba la belleza de una cierta moda o tendencia, y eso nos llevaba o nos limitaba por una cuestión de etnia, de civilización, de color de fanales, de piel, de pelo, alrededor de cierto perfil de personajes.
Aunque no fue manejable, siento que fue un camino de mucha constancia, mucha preparación; me comprometí conmigo mismo para manifestarme que, de alguna u otra forma, esto que me había tocado tener no lo podía alterar, pero lo que sí podía cambiar era mi forma de desempeñarse, de interpretar, mi forma de construir el personaje y contar la historia. Eso me fue llevando a que otras más puertas, diferentes, se abrieran.
¿Te llegaste a notar excluido por no ser el rubio de fanales verdes que tanto vende en televisión?
¡Claro! Es que, inevitablemente, siempre hemos sido presa de las modas, de los formatos y de las tendencias. Me parece que es poco que hemos transitado y seguiremos transitando todo el tiempo, pero así, de esa misma forma, se va modificando.
Entonces si en algún momento, la moda era tal o cual color, lo latino o lo europeo, todo se va moviendo, y me parece que, sin pensarlo, cuando yo era más muchacho, y no imaginaba este presente, tal vez no lo consideraba, pero como la vida ha ido cambiando, y las tendencias han ido cambiando de oportunidad, los contenidos, y las narrativas, pues me parece que soy un afortunado de encajar en este hornacina que no se había explotado de esta forma, por eso lo veo valioso y gratificante.
Te interesa: Andrés Palacios nos cuenta de la pasión que pone ¡a su matrimonio!
¿Qué tal la química con Angelique Boyer?
Es interesante, digamos que además es fatal no tenerla, pues el trabajo y la experiencia lleva a construir relaciones más empáticas, más cercanas, y con el estilo que estamos manejando van a ver cómo esta historia lo va a mover, más de adentro que de fuera.
Por: Nayib Canaán
‘ Fuente www.informacion.center.com ’




























