Gigi Hadid ha hecho un esperado regreso a la semana de la alta costura de París, tras cuatro años de ausencia, desfilando con un impresionante traje de plumas negras en el espectáculo de Balenciaga. Este evento marcó un emocionante retorno para la modelo, quien ha mantenido una presencia discreta en su estilo fuera de la pasarela en comparación con la alta moda a la que nos tiene acostumbrados. Sin embargo, para su cita nocturna con Bradley Cooper, Hadid optó por un look que equilibraba lo elegante y lo casual.
La pareja fue vista disfrutando de una cena en el restaurante Stresa, acompañada de los actores Pedro Pascal y Lux Pascal. Para esta ocasión, Gigi lució un vestido de lunares marrón y crema diseñado por Rowen Rose. Este atuendo, que destacaba por un bodice bordado de encaje y tres cortes laterales también de encaje, fue complementado con un bolso de hombro de Miu Miu. Su peinado se caracterizaba por un nuevo corte en capas, recogido de forma relajada, con mechones que enmarcaban su rostro. Bradley Cooper, por su parte, eligió una camisa de denim azul combinada con pantalones grises y una gorra crema, aportando un aire desenfadado a la velada.
Este regreso a la escena parisina coincidió con la reciente asistencia de Hadid a la boda de su amiga Taylor Swift y el jugador de fútbol americano Travis Kelce, donde la modelo deslumbró con un corsé de una tonalidad rosa azucarada de la marca Wiederhoeft, que también es un favorito de Swift.
Mientras Gigi Hadid toma su lugar nuevamente en el mapa de la moda, su estilo y elecciones audaces continúan capturando la atención del público, revelando una faceta de elegancia que se despliega tanto en la pasarela como fuera de ella. La combinación de amistad, estilo y glamour en estos eventos reafirma su estatus como una de las figuras más influyentes en la industria de la moda contemporánea.
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