La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, ha anunciado su intención de reanudar las relaciones diplomáticas con México, cortadas a finales de 2025 tras la concesión de asilo a una exfuncionaria del derrocado presidente Pedro Castillo. Este decisión marca un cambio significativo en la política exterior peruana, especialmente dadas las tensiones que surgieron tras el apoyo de México a Castillo, quien es visto por algunos como un preso político.
Fujimori, quien ganó la presidencia en una reñida contienda electoral contra el candidato izquierdista Roberto Sánchez, asumirá oficialmente el cargo el 28 de julio, iniciando un mandato de cinco años. “De mi lado habrá toda la intención para poder retomar las relaciones entre Perú y México”, declaró Fujimori durante una reciente reunión con el alcalde de Lima, señalando su deseo de restaurar la cooperación entre ambos países.
Uno de los puntos de conflicto en esta disputa diplomática fue la decisión de México de otorgar asilo en su embajada en Lima a Betssy Chávez, quien se desempeñó como primera ministra y ahora enfrenta graves cargos de conspiración contra el Estado. Chávez es acusada de estar involucrada en el intento fallido de Castillo para disolver el Congreso a finales de 2022. La fiscalía peruana ha solicitado una condena de 25 años de prisión para ella, aunque Chávez niega las acusaciones y sostiene que no tenía conocimiento del plan de su exjefe.
Desde principios de 2023, Perú y México no han contado con embajadores mutuamente, un símbolo de las tensiones que han caracterizado las relaciones entre ambas naciones. Las palabras de Fujimori indican un interés renovado en resolver estos desacuerdos y restablecer un diálogo constructivo.
Este posible restablecimiento de los lazos diplomáticos podría tener implicaciones significativas, no solo para los dos países, sino también en el contexto más amplio de las relaciones en América Latina, donde los vínculos suelen ser complejos y están influenciados por la política regional. A medida que Fujimori se prepara para asumir el mando, su enfoque en la diplomacia podría ser un paso crucial hacia la normalización de las relaciones bilaterales.
Actualización: Esta información corresponde a los eventos ocurridos hasta el 9 de julio de 2026.
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