A raíz de la tragedia que dejó cuatro víctimas fatales durante las celebraciones por la victoria de la selección mexicana ante Ecuador, el Gobierno de la Ciudad de México ha implementado medidas de seguridad estrictas para el evento programado en el icónico Ángel de la Independencia. Con la intención de garantizar un ambiente seguro y controlado, se ha establecido un aforo máximo de 25 mil personas para el festejo de mañana.
Esta medida implica que, una vez alcanzado el límite de capacidad en el Ángel, el acceso será restringido. Las autoridades instarán a los asistentes a dispersarse en las glorietas a lo largo del Paseo de Reforma, facilitando así una celebración más organizada. Además, se prevé incrementar de 62 macropantallas, que estarán ubicadas desde la Estela de Luz hasta la Avenida Hidalgo, permitiendo que más personas puedan disfrutar del evento desde diferentes puntos de la avenida.
Para contribuir a la seguridad y el orden durante las festividades, se aplicará ley seca a partir de la medianoche del 5 de julio hasta las 7:00 horas del 6 de julio. Esta norma busca minimizar el riesgo de incidentes relacionados con el consumo de alcohol en un momento que, aunque es de celebración, ha sido marcado por acontecimientos trágicos.
Es fundamental que tanto los asistentes como los residentes de la ciudad se mantengan informados sobre estas disposiciones para asegurar una celebración segura y agradable. La atención se centra en conmemorar un triunfo deportivo, pero también en aprender de las lecciones del pasado para que eventos como este se realicen en un entorno seguro y responsable.
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