El White Pass & Yukon Route, considerado uno de los trenes panorámicos más espectaculares del mundo, ha reabierto sus puertas para la temporada de verano de 2026 después de un periodo de suspensión. Este emblemático ferrocarril, que conecta Skagway, Alaska, con la región de Columbia Británica y el territorio del Yukón en Canadá, permite a los pasajeros explorar un trayecto histórico que se ha vuelto un hito en la memoria colectiva de América del Norte.
Inaugurado en 1898 durante la fiebre del oro del Klondike, el ferrocarril es un testimonio del ingenio humano y la ardua labor de 35,000 trabajadores que, en condiciones extremas, crearon una vía que ha resistido la prueba del tiempo. Este camino de 177 kilómetros atraviesa majestuosos paisajes montañosos, desfiladeros profundos y bosques densos, ofreciendo a los viajeros vistas impresionantes de glaciares, túneles y cascadas, todo en un ambiente que conserva la estética original del siglo XIX.
El regreso del White Pass & Yukon Route responde no solo a la creciente demanda turística, sino también a un profundo interés por preservar este patrimonio ferroviario único. El recorrido no solo es popular por sus vistas panorámicas; también conecta a los visitantes con la historia de la migración de los buscadores de oro, así como con la rica cultura de los pueblos indígenas que habitan estas tierras.
Desde Skagway, el viaje se adentra en Fraser y Bennett, cruzando así la frontera hacia el Yukón. Durante el trayecto, los pasajeros tienen la oportunidad de observar la naturaleza en su forma más pura, así como diversos enclaves históricos. Al culminar en Carcross, los viajeros llegan a un lugar que tiene un significado especial para la Primera Nación Carcross/Tagish, conocido por su cultura vibrante y por las tradiciones indígenas que se esfuerzan por preservar.
La belleza natural del Yukón es inigualable. Hogar del monte Logan, la cumbre más alta de Canadá, así como de extensos campos de hielo en el Parque Nacional y Reserva Kluane, esta región se destaca por su fauna silvestre y paisajes que parecen sacados de un sueño. Entre sus curiosidades, se incluye la calle de sentido único más peculiar del país y el hotel más antiguo, todo en un entorno donde la naturaleza despliega su esplendor.
En cuanto a las opciones de viaje, el ferrocarril ofrece diversas modalidades. La excursión clásica, llamada Summit, asciende casi 900 metros desde el nivel del mar, dura alrededor de dos horas y media, y parte de Skagway. Para aquellos que buscan una experiencia más extensa, el trayecto hasta Carcross toma aproximadamente cinco horas, permitiendo a los pasajeros sumergirse en la observación de caribúes, alces y osos que habitan el Yukón.
Las tarifas de la excursión Summit comienzan en USD 155 para adultos, mientras que el trayecto hasta Carcross tiene un costo de USD 210. Este viaje no solo es una oportunidad para disfrutar de la naturaleza y la historia; también es una invitación a conectar con relatos que forman parte de la rica herencia cultural de la región.
La reapertura del White Pass & Yukon Route es más que la reanudación de un servicio. Es una celebración de la historia, la cultura y la grandiosidad de la naturaleza que une a las personas, inspirándolas a explorar un legado ferroviario que continúa su travesía en el norte de América.
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