La Presidenta Claudia Sheinbaum se unió a cientos de aficionados para celebrar los goles de la Selección Mexicana durante el emocionante encuentro contra Ecuador, que tuvo lugar en el Deportivo Tezozomoc, en la Alcaldía Azcapotzalco. Este evento, que comenzó a las 20:00 horas tras un retraso, se convirtió en un punto de encuentro entre el fervor deportivo y la comunidad, destacando la participación de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.
Vestida con la emblemática camiseta verde de la Selección, con el número 1, y unos jeans, Sheinbaum no perdió la oportunidad de alentar a su equipo. Antes del silbatazo inicial, ambas líderes políticas entonaron “Cielito Lindo”, sumando un toque festivo a la jornada. Este partido no era el primero que disfrutaba en un Fan Fest organizado por el gobierno capitalino; anteriormente, se había dejado ver junto a Brugada en el Deportivo Los Galeana durante el encuentro inaugural contra Sudáfrica.
Al llegar al Deportivo Tezozomoc, la Presidenta fue recibida calurosamente por las familias asistentes y no escatimó en sonrisas, recibiendo obsequios de los productores locales que participan en el programa “Hecho en Azcapo”, quienes la festejaron con el grito de “¡Puro chintololo!”. Estas interacciones resaltan la conexión de Sheinbaum con la comunidad, un aspecto esencial en su gestión.
La Alcaldesa de Azcapotzalco, Nancy Núñez, también estuvo presente y dio una especial instrucción al público: cambiar los gritos de “¡Presidenta, Presidenta!” por “¡México, México!”. Esta llamada aliento fue acogida por todos, avivando el ambiente festivo en las gradas. A medida que la emoción crecía, Sheinbaum participó en la tradicional ola, agitando su mano con los colores de la bandera nacional en apoyo a la Selección.
La verdadera celebración comenzó con el primer gol, cuando Julián Quiñones anotó. Sheinbaum se levantó de su asiento, alzando los puños en señal de jubilo junto a Brugada y Núñez, mientras los aplausos resonaban en el recinto. La emoción continuó con el segundo gol de Raúl Jiménez, provocando que la Presidenta saltara una vez más de su asiento, entusiasmada al seguir la repetición en las pantallas.
Ambos festejos se vivieron intensamente, incluso mientras Sheinbaum sostenía en brazos a un niño, capturando la esencia de la celebración colectiva cuando el Deportivo estalló con el clásico “¡México, México!”. La jornada no solo fue un evento deportivo, sino también una celebración de comunidad y unidad, que dejó una huella notable en la Alcaldía Azcapotzalco.
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