Las recientes inundaciones en el Centro Histórico de Puebla han levantado una alarma significativa entre los empresarios locales, quienes claman por la intervención inmediata del ayuntamiento. El Consejo de Organismos Empresariales (COE) ha hecho un llamado urgente para reforzar las acciones de desazolve de drenajes, especialmente en un momento en que la temporada de lluvias apenas comienza a intensificarse.
César Bonilla Yunes, presidente del COE, remarcó la gravedad de la situación al recordar el incidente del pasado domingo, en el que 21 negocios sufrieron daños parciales y cuatro se vieron severamente afectados con pérdidas totales. El panorama que dejó tras de sí esta tormenta revela que las medidas preventivas actuales son insuficientes para mitigar el impacto de las lluvias.
Los desbordamientos provocaron inundaciones significativas en el bulevar 5 de Mayo y sus intersecciones, donde negocios y vehículos quedaron varados, mostrándose la vulnerabilidad del área. Bonilla Yunes enfatiza que este tipo de acontecimientos no solo obstaculizan el flujo de clientes en un día clave para el comercio; también dañan inventarios, mobiliario y las estructuras de los negocios, generando un efecto dominó que repercute en la economía local.
Además de las pérdidas comerciales, el impacto en la vida cotidiana de cientos de familias poblanas es devastador. Muchos residentes vieron cómo el agua se filtraba en sus hogares y vehículos, dañando su patrimonio y generando una sensación de desamparo ante la naturaleza. La necesidad de una estrategia preventiva que contemple el mantenimiento constante de drenajes y canales de desagüe se hace más evidente con cada tormenta.
El Centro Histórico, reconocido como el corazón turístico y comercial de Puebla, demanda atención especial en el tema de infraestructura. Las imágenes de calles inundadas no solo afectan a los negocios locales, sino que también perjudican la percepción externa de la ciudad, su competitividad y su atractivo para los visitantes.
Aunque el evento meteorológico fue atípico, la falta de mantenimiento en los sistemas de drenaje y el acumulamiento de basura en los afluentes naturales agravan la situación. Bonilla Yunes enfatiza que es fundamental que el ayuntamiento actúe de manera firme y constante para asegurar la seguridad física y económica de los ciudadanos.
Con la temporada de lluvias apenas en sus inicios, la cláusula de acción se ha vuelto más urgente que nunca. La historia de las inundaciones recientes es un recordatorio claro de la necesidad de preparación y respuesta adecuada para proteger tanto a los negocios como a las familias poblanas. Si no se toman medidas decisivas, estas crisis pueden dejar huellas negativas permanentes en Puebla.
Actualización: Datos correspondientes al 30 de junio de 2026.
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