La lucha contra el gusano barrenador del ganado en México ha recibido un impulso significativo con la apertura de una innovadora planta en Metapa de Domínguez, Chiapas, programada para este sábado. Este complejo, dedicado a la producción de millones de moscas estériles cada semana, se presenta como una estrategia científica avanzada para combatir esta plaga de manera efectiva, minimizando el uso de insecticidas.
El evento inaugural contará con la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, junto a la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, y el embajador estadounidense Ronald Johnson. Este acto no solo destaca la cooperación entre ambas naciones en temas de sanidad agropecuaria, sino que también representa un hito en los esfuerzos conjuntos para proteger la ganadería en la región.
Construida con una inversión binacional de 51 millones de dólares, de los cuales México contribuye con 30 millones y Estados Unidos con 21 millones, esta instalación busca preservar los estándares sanitarios necesarios para la exportación de ganado. Este proyecto es fundamental, ya que el gusano barrenador representa una grave amenaza sanitaria y económica para la ganadería, afectando tanto la productividad como el comercio internacional de productos pecuarios.
La planta, que ocupa más de 3,000 metros cuadrados, incorpora tecnología de punta para la cría controlada de moscas macho, las cuales, tras someterse a un proceso de irradiación que elimina su capacidad reproductiva, serán liberadas en áreas afectadas para aparearse con hembras silvestres. Esta técnica, conocida como Técnica del Insecto Estéril (TIE), ha sido utilizada con éxito en diversos países, brindando una solución ecológica al problema sin afectar otras especies ni el medio ambiente.
El proceso inicia con la cría masiva de moscas, que se desarrollan bajo estrictas condiciones de bioseguridad. Al liberar una gran cantidad de machos estériles, se espera que la población de gusano barrenador disminuya. La planta de Chiapas, una de las dos en operación, tiene la capacidad de generar más de 100 millones de moscas estériles por semana, sumando a los 100 millones que produce actualmente la instalación en Pacora, Panamá.
Desde la implementación de un operativo permanente por parte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) a finales de 2024, se ha liberado más de 885 millones de moscas estériles en diversas regiones de México, destacando la importancia de este esfuerzo en la lucha contra la plaga.
La inauguración de esta planta no solo representa un avance en la sanidad agropecuaria, sino también un paso hacia la autosuficiencia en la producción de moscas estériles, fortaleciendo la capacidad del país para hacer frente a esta grave amenaza sanitaria. A medida que México se embarca en esta nueva fase de cooperación internacional, las expectativas son altas y los beneficios potenciales para la ganadería nacional podrían ser significativos.
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