Este miércoles, en un mensaje dirigido a los periodistas, Volodimir Zelensky, presidente de Ucrania, informó que las torres de repetición en territorio bielorruso han cesado su actividad desde el 22 de junio. Esta información fue confirmada tanto por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania como por sus servicios de inteligencia, quienes corroboraron la inactividad de tales instalaciones. A pesar de esto, Zelensky admitió no tener certeza sobre si las torres han sido completamente desmontadas, pero aseguró que mantiene un control exhaustivo de la situación y recibe informes diarios al respecto.
El líder ucraniano expresó previamente su deseo de que Alexander Lukashenko, presidente de Bielorrusia, actuara para desmantelar las torres. Zelensky consideraba que una semana era un plazo razonable para llevar a cabo esta acción. En caso de que Bielorrusia no decidiera retirarlas de manera voluntaria, el presidente ucraniano advirtió que Ucrania tomaría medidas por su cuenta. Este pronunciamiento siguió a la constatación de que las torres facilitaban el uso de drones rusos en ataques contra Ucrania, lo que ha aumentado la tensión en la frontera norte del país.
Adicionalmente, Zelensky criticó el papel de Bielorrusia en el apoyo logístico a Rusia, especialmente en el suministro de petróleo refinado a las fuerzas rusas. Esta situación ocurre en medio de una escasez de combustible, agravada por los ataques ucranianos a las refinerías en Rusia. El presidente advirtió que su país podría considerar nuevas acciones para interrumpir dicho suministro si Minsk continuaba facilitando recursos al ejército ruso.
Las relaciones entre Ucrania y Bielorrusia se han deteriorado en las últimas semanas, con Zelensky señalando que Vladimir Putin está presionando a Lukashenko para que este se involucre más directamente en el conflicto. Aunque el gobierno bielorruso no ha desplegado tropas en combate contra Ucrania, ha permitido que el ejército ruso utilice su territorio como un punto de partida para invadir Ucrania.
En otro ámbito, los jefes de Gobierno de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Polonia se reunieron en Berlín para coordinar posturas antes de la próxima cumbre de la OTAN en Ankara y evaluar un posible diálogo con Rusia sobre la situación en Ucrania. Durante este encuentro, el canciller alemán, Friedrich Merz, recibió a Emmanuel Macron, Keir Starmer, Giorgia Meloni y Donald Tusk. La reunión se intensificó tras los primeros contactos entre el equipo del presidente del Consejo Europeo y el Kremlin, mientras Zelensky reiteró su disposición a negociar con Putin, siempre que la reunión no tuviera lugar en Moscú.
Sin embargo, la Corte Penal Internacional mantiene una orden de arresto contra Vladímir Putin, complicando las posibilidades de que la Unión Europea organice negociaciones directas de paz con el presidente ruso. Esto impide que los países europeos lo reciban sin proceder a su detención, dejando a la diplomacia de la UE sin opciones presenciales para dialogar con Moscú.
La complejidad de la situación en la región sigue evolucionando, y la atención del mundo permanece centrada en las decisiones que se tomen en los próximos días.
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