La Selección Mexicana de fútbol dejó una impresión contundente en su último ensayo antes de la Copa del Mundo, celebrando una victoria frente a Serbia el 4 de junio de 2026 en el Estadio Nemesio Diez. Este enfrentamiento se caracterizó por una atmósfera vibrante, marcada por el apoyo inquebrantable de 27,163 espectadores, quienes no dudaron en alentar, incluso cuando el equipo balcánico se adelantó en el marcador.
Desde el inicio, la afición mexicana estuvo presente, iluminando el estadio con cientos de celulares durante secciones como “Cielito Lindo”. Su entusiasmo se intensificó cuando el Tricolor comenzó a mostrar su dominio en el campo. Las anotaciones de Johan Vásquez, Raúl Jiménez y un autogol de Stefan Bukinac, entre otros, resonaron en las gradas, mientras los aficionados entonaban “Dale, dale, dale México”. Notablemente, el juego se llevó a cabo sin el grito homofóbico que ha sido objeto de críticas, lo que dio paso a un ambiente más inclusivo y respetuoso.
Javier Aguirre, de regreso al mando, utilizó este partido para ajustar su estrategia de cara al debut en el Mundial contra Sudáfrica. La alineación mostró similitudes con lo que se espera ver en su primer partido de la fase de grupos, lo que permitió que los jugadores se familiarizasen con sus roles en el nuevo sistema táctico. Aguirre optó por una línea defensiva de cuatro que podía convertirse en tres al atacar, integrando a Jorge Sánchez como tercer central. La estructura flexible permitió a los volantes, como Julián Quiñones y Brian Gutiérrez, avanzar hacia el área rival con frecuencia.
El desempeño de Erik Lira en la contención fue otro de los aspectos destacados de la noche. Lira mostró habilidades defensivas sólidas, pero la competencia por el puesto con Edson Álvarez planteó una de las principales dudas del entrenador, quien debe decidir quién comenzará contra Sudáfrica. Mientras Lira demostró eficiencia en la recuperación, Álvarez, aunque notable por su nombre, tuvo más dificultades en su regreso a la acción tras un tiempo fuera de ritmo.
Entre los jugadores destacados, Brian Gutiérrez sobresalió, completando el 100% de sus pases en los 58 minutos que estuvo en juego, lo que resalta su aporte en el medio campo y su capacidad para asistir en la anotación de Vásquez. También, Julián Quiñones se mostró activo y creativo, creando varias jugadas de peligro que mantuvieron a la defensa serbia en jaque.
La selección, que se preparará intensamente en la semana previa al Mundial, dejó claro que están listos para enfrentar lo que promete ser una de las Copas más desafiantes y emocionantes de su historia. Con un plantel renovado y un ambiente motivador, el Tricolor inicia su camino con altas expectativas y determinación. Se aproxima una campaña que, sin lugar a dudas, está envuelta en promesas y aspiraciones de triunfos para el equipo azteca.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación




























