El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha dado una directriz significativa al ejército: extender su control sobre la Franja de Gaza hasta el 70% del territorio. Este anuncio, realizado el 28 de mayo de 2026 en un asentamiento de Cisjordania, marca un claro paso más allá de los términos del alto el fuego vigente desde octubre de 2025, lo que genera inquietudes sobre el futuro del conflicto.
Netanyahu declaró: “Estamos ahogando a Hamas. Controlamos el 60% del territorio”, y agregó que su intención es llegar al 70%. Este movimiento se interpreta como un incumplimiento del acuerdo de cese al fuego, que estipulaba una retirada israelí detrás de una “línea amarilla,” correspondiente aproximadamente al 53% de Gaza.
La escalada llega menos de dos semanas después de que Netanyahu admitiera que las fuerzas israelíes ya controlaban el 60% del territorio. Grupos humanitarios recibieron recientemente un mapa militar israelí que indicaba un control del 64%, cifra que el primer ministro ha superado con su nueva directriz.
Cabe recordar que el alto el fuego de octubre de 2025, promovido por el entonces presidente Donald Trump, puso fin a una guerra que había comenzado tras un ataque de Hamas el 7 de octubre de 2023, considerado el más letal contra civiles israelíes desde la fundación del Estado. La primera fase de la tregua permitió la liberación de rehenes a cambio de prisioneros palestinos, un proceso que concluyó en enero de 2026.
Sin embargo, la segunda fase del acuerdo, que contempla el desarme de Hamas y la retirada de las fuerzas israelíes, ha estado estancada. Israel ha continuado sus operaciones, mientras que Hamas se niega a desarmarse y los cinco países que prometieron tropas para una Fuerza Internacional de Estabilización no han hecho contribuciones sustanciales.
Nickolay Mladenov, diplomático búlgaro al frente del Consejo de Paz para Gaza, creado por la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU, ha advertido sobre la posibilidad de un estancamiento permanente. “El statu quo no puede ser una opción”, declaró Mladenov, sugiriendo que Gaza podría permanecer dividida bajo un control inefectivo, con Hamas gobernando a más de dos millones de personas en menos de la mitad del territorio.
Las acusaciones entre Israel y Hamas de violar la tregua se intensifican. Israel alega que Hamas se rearma y que sus fuerzas han sido atacadas; por otro lado, Hamas sostiene que los bombardeos, que no han cesado desde octubre, son la verdadera violación del acuerdo. Organizaciones no gubernamentales han denunciado la situación “catastrófica” que enfrentan más de dos millones de palestinos, atrapados en un terreno en crisis.
Mladenov ha expresado que, sin avances en la segunda fase, la “línea amarilla” podría transformarse en una separación permanente, un escenario que Netanyahu parece ignorar. A medida que la situación evoluciona, el futuro de Gaza y de las relaciones israelo-palestinas sigue siendo incierto, dejando a la comunidad internacional en un estado de expectación y preocupación.
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