La empresa comercializadora de energía Trafigura afirmó el pasado sábado que ha cumplido con sus obligaciones contractuales con la petrolera estatal boliviana YPFB, en medio de una investigación sobre posibles irregularidades en la adquisición de combustibles. Un portavoz de Trafigura destacó que la empresa participa en procesos de contratación conforme a la normativa vigente, subrayando el cumplimiento cabal de sus compromisos con YPFB.
Este comunicado surge tras un allanamiento realizado por la Fiscalía y la Policía Anticorrupción bolivianas en las oficinas de YPFB, tanto en La Paz como en Santa Cruz. La investigación se inició a raíz de denuncias presentadas por miembros del Congreso y el vicepresidente Edmand Lara, quienes señalaron irregularidades en los costos de compra de petróleo en comparación con administraciones anteriores.
La pesquisa se centra en los contratos y las transacciones de petróleo que involucran a Trafigura, la cual enfrenta una disputa con el gobierno boliviano por supuestos casos de contrabando de combustibles. A inicios de abril, el gobierno suspendió los contratos de Trafigura, una medida que la empresa rechazó rotundamente.
YPFB, por su parte, aseguró que continúa operando de manera normal y garantizando el suministro energético del país, a pesar de la creciente crisis de combustible en Bolivia, que ha llevado a que filas largas se formen en las gasolineras. Esta situación ocurre en un contexto de disminución de las reservas de divisas, lo que añade presión al entorno económico nacional.
La situación es crítica, y muchos bolivianos se preguntan cómo se resolverán estos problemas en un sector tan vital para la economía del país.
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