Un sargento mayor del Ejército de Estados Unidos, Gannon Van Dyke, ha sido acusado de utilizar información privilegiada para apostar a la inminente destitución del presidente venezolano Nicolás Maduro, logrando así ganancias que superan los 400,000 dólares. La noticia, que se conoce en el contexto de un caso inédito que involucra un mercado de predicción, ha captado la atención del Departamento de Justicia, que actualmente está llevando a cabo la investigación.
Van Dyke, de 38 años y en servicio activo desde 2008, enfrenta cargos en un tribunal federal de Manhattan, entre los que se encuentran fraude de materias primas y uso ilegítimo de información confidencial. Durante un breve proceso el viernes, se le concedió la libertad bajo fianza de 250,000 dólares, con la condición de que entregara su pasaporte y armas de fuego, salvo que un mandato militar estipule lo contrario. El juez federal de primera instancia, Brian Meyers, programó su próxima comparecencia para el martes ante la jueza Margaret Garnett.
Según la acusación oficial, Van Dyke realizó apuestas superiores a 33,000 dólares en la plataforma Polymarket entre el 27 de diciembre y el 2 de enero, prediciendo que Maduro sería destituido y que las fuerzas estadounidenses entrarían en Venezuela. En ese período, los mercados consideraban estas eventualidades altamente improbables, por lo que sus apuestas le generaron un retorno impresionante cuando su predicción se cumplió tras la captura de Maduro el 3 de enero. Posteriormente, Van Dyke retiró sus ganancias y, según la fiscalía, intentó eliminar su cuenta en Polymarket como parte de un esfuerzo para ocultar su actividad.
Polymarket, en respuesta a estas revelaciones, aseguró haber cooperado plenamente con las investigaciones del Departamento de Justicia, señalando que han actuado de manera proactiva ante cualquier actividad sospechosa en su plataforma.
En la acusación, se menciona también que Van Dyke participó activamente en la planificación y ejecución de la captura de Maduro, aunque los fiscales no han proporcionado más detalles sobre su rol específico. Una fotografía subida por el sargento a su cuenta de Google el mismo 3 de enero, mostró imágenes suyas en uniforme militar, lo que ha servido como evidencia en este caso.
Además, se sabe que el soldado intentó abrir cuentas en otros mercados de apuestas, pero se le impidió acceder a estas plataformas, lo que indica que su intención de realizar apuestas a eventos políticos era parte de un patrón de comportamiento que el Departamento de Justicia está examinando.
Este caso, no solo representa una grave acusación contra un miembro del servicio militar, sino que también pone de relieve el delicado equilibrio entre la ética y la familia de las operaciones militares y cómo el uso de información confidencial puede influir en los mercados de predicción. La comunidad legal y los analistas de políticas estarán pendientes de este caso, que plantea preguntas sobre el acceso a información estratégica y la regulación de estas plataformas de apostas en un contexto tan sensible.
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