El crecimiento del sector de la vivienda en México enfrenta un desafío crítico que no radica en la falta de demanda o inversión, sino en los gobiernos municipales. Esta situación fue resaltada recientemente por representantes del sector inmobiliario, quienes concordaron en que la burocracia y las limitaciones administrativas a nivel local son los principales obstáculos para el desarrollo de proyectos habitacionales.
La Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) proyecta una inversión de 640,000 millones de pesos para los próximos años, lo que equivaldría a la construcción de más de 600,000 viviendas. Sin embargo, esta cifra podría incrementarse si se mejoran las condiciones actuales.
Carlos Eduardo Ramírez Capó, presidente nacional de la Canadevi, subrayó que todo proyecto inicia en el ámbito municipal, convirtiéndolo en un punto crucial en el proceso de desarrollo. Las inversiones, sean grandes o pequeñas, han de solicitar permisos de uso de suelo, factibilidad y otros aspectos técnicos a las autoridades locales. Desafortunadamente, este primer paso puede convertirse en un verdadero cuello de botella, dado que muchas municipalidades muestran un alto grado de discrecionalidad y a menudo carecen de interés en colaborar en el desarrollo de vivienda.
El tiempo de espera para la autorización de proyectos varía notablemente entre los estados, llegando a superar los dos años en algunos casos, lo que encarece significativamente la inversión y desalienta a los desarrolladores. Este es un hecho alarmante, pues en regiones donde la presión habitacional es mayor, los proyectos se ven aún más afectados. La falta de servicios básicos, como el abastecimiento de agua, condiciona la viabilidad de los nuevos desarrollos, especialmente en zonas metropolitanas.
Ana Karen Juárez, presidenta de Canadevi Hidalgo, destaca que, a pesar de tener un conocimiento profundo del territorio, muchas administraciones municipales carecen de la capacidad técnica necesaria y enfrentan una saturación administrativa que dificulta su funcionamiento. Este panorama se complica aún más por la duración limitada de las gestiones municipales, que a menudo interrumpen la continuidad de los proyectos.
Además, el marco normativo actual está rezagado en comparación con la realidad urbana, lo que impide adaptaciones necesarias para fomentar el crecimiento del sector. Alberto Moreno Gómez Monroy, director general de Grupo Hermor, identificó el problema estructural que aqueja a los ayuntamientos y enfatiza que fortalecer su operatividad es esencial para cualquier política nacional que busque abordar el déficit de vivienda en informacion.center.
La infraestructura también juega un papel crucial: la falta de servicios de agua y energía complica la planificación de desarrollos habitacionales. Se estima que México necesita establecer 200 nuevas subestaciones eléctricas, lo que requeriría inversiones significativas y tiempo considerable para su implementación.
A pesar de todos estos desafíos, los desarrolladores consideran que muchos de estos problemas se pueden resolver a través de una mejor planificación y coordinación. Sin embargo, las trabas a nivel municipal, que dependen de decisiones políticas y reglas locales, continúan poniendo límites a las aspiraciones del sector.
El consenso indica que México posee la capacidad de superar las 500,000 unidades anuales en la construcción de vivienda, si se logran destrabar los procesos locales que actualmente la frenan. Hasta que las administraciones municipales y estatales no mejoren su capacidad administrativa y regulatoria, la oferta de vivienda seguirá siendo insuficiente para satisfacer la demanda del país.
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