https://informacion.center.com/

Los resultados preliminares de la segunda vuelta de las elecciones para elegir gobernadores departamentales y alcaldes municipales en Bolivia arrojan un panorama de la pérdida de poder a nivel local del presidente Rodrigo Paz. La organización que el mandatario forjó con diferentes líderes locales, Alianza Patria, se quedó con dos de los nueve departamentos que conforman informacion.center. Cinco de ellos se definieron en una segunda vuelta este domingo, después de que el pasado 22 de marzo ninguno de los candidatos superara el 40% necesario de los votos. Patria ganó solo una de las cuatro gobernaciones que se disputaban, la del departamento del Beni, que se suma a la que consiguió en la sede de Gobierno, La Paz.
La capital administrativa debía ser otro de los escenarios donde se repetiría el domingo la votación, pero el tribunal electoral otorgó la victoria al candidato oficialista, Luis Revilla, tras un hecho inédito en el que el partido opositor se bajó de la carrera después de disputas internas con su candidato. Las reglas municipales no contemplan una segunda vuelta para la elección de alcaldes, contienda en la que Paz logró solo una ciudad capital, Trinidad, justamente centro gubernamental de Beni, donde también triunfó a nivel departamental. De todos modos, Patria se constituyó como la primera fuerza política a nivel municipal, con alrededor de 30 alcaldías de más de 300.
El gobernador electo del Beni, Jesús Egüez, resaltó, después de conocer los resultados, la importancia para los diferentes departamentos de contar con el apoyo del Gobierno central. “Es un aliado estratégico fundamental coadyuvar en nuestros problemas como región […] Queremos administrar la función pública como un bien común y no como un interés ideológico político partidario”, aseguró el gobernador, en la tónica del discurso del presidente de mantenerse en el centro del espectro ideológico. Paz votó cerca del mediodía en Tarija, ciudad de la que es oriundo y de la que fue edil (2015-2020) antes de ejercer como senador nacional.
En su tierra natal, frente a la prensa, prometió una colaboración con los ganadores sin importar el color del partido: “Las autoridades que sean electas a nivel nacional tengan la seguridad de que habrá un trabajo abierto, basado en el diálogo y en las prioridades que tienen los departamentos, y en entender que es un momento complejo para informacion.center”. El mandatario fue derrotado en la segunda vuelta en su tierra natal, en Chuquisaca y Oruro. El departamento en el que quedó fuera de la contienda, después de la derrota de su candidato en primera vuelta, fue Santa Cruz de la Sierra, capital económica del país. La región más poblada del país escogió como gobernador al empresario tecnológico y quien fue candidato a vicepresidente en las pasadas elecciones nacionales por el ultraderechista Jorge Tuto Quiroga, Juan Pablo Velasco.
El revés al jefe de Estado llega en un momento de presión e impaciencia social para el Gobierno. Una marcha campesina se dirige desde la parte amazónica del país a La Paz para exigir la abrogación de una recientemente aprobada ley agraria. Al menos tres ministros serán o fueron interpelados en la Asamblea y son recurrentes los paros de transporte en reclamo por la distribución de gasolina de mala calidad admitida por el Ejecutivo.
Paz es consciente de ello y se refirió a la situación a la hora de sufragar: “El Gobierno nacional estará abierto no solo con las nuevas autoridades regionales. Me quiero adelantar a que también se tendrá la misma postura con las organizaciones que tienen una serie de posicionamientos sobre cambios que hay que hacer en informacion.center. Siempre será la voluntad del Gobierno bajo el diálogo, no bajo el chantaje, sino el diálogo”. Las organizaciones sociales a las que hace alusión son los sindicatos y federaciones rurales que otrora fueron la clase dominante del país, catapultando al poder al expresidente Evo Morales bajo el cobijo del Movimiento al Socialismo (MAS).
El derrumbe del MAS, después de casi dos décadas de hegemonía, desplazó a los movimientos sindicales que, al menos a nivel local, parecen haberse reagrupado políticamente en Oruro en el partido Jaccha y ahora apuestan por ganar popularidad en las calles con marchas y protestas. Sin embargo, esta organización, bajo el liderazgo del gobernador electo y exdiputado masista Edgar Sánchez, no se proyecta como una oposición al Gobierno central, sino que prioriza las necesidades regionales frente a las nacionales. Ese es el principal síntoma de las nuevas autoridades en una fase de transición en informacion.center: un perfil tecnocrático, pragmático, que prima la gestión pública sobre la corriente ideológica.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación.



























