Imagina que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) te otorga tu pensión. Después de un tiempo, sin previo aviso, esa pensión podría ser suspendida temporalmente o cancelada de manera definitiva, incluso exigiendo que devuelvas lo que ya te pagaron. Este escenario, que parece sacado de una novela, puede convertirse en una realidad para muchos.
Especialistas advierten que hay varias razones por las que el IMSS puede rechazar, suspender o revocar una pensión, y en algunos casos, esto podría resultar en acciones penales si se determina que hubo fraude. Por ello, es recomendable seguir todos los procedimientos legales de forma meticulosa y, si es posible, contar con el apoyo de un asesor que pueda aclarar dudas y evitar problemas futuros.
Moisés Pérez Peñaloza, fundador de una consultoría en estrategias de retiro, señala que las cancelaciones de pensiones son cada vez más frecuentes. Asegura que las revisiones son más profundas, precisas y prolongadas, gracias a la ayuda de la tecnología, la inteligencia artificial y un mayor intercambio de información entre diversas autoridades como el IMSS, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).
Existen cinco causas principales que pueden llevar a la suspensión o cancelación de una pensión:
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Simulación laboral: Este es uno de los motivos más comúnes donde la persona establece una relación laboral falsa, ya sea con un amigo o a través de una empresa fantasma, con el fin de engañar al sistema y reunir semanas de cotización.
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Fraudes de registro: Algunos trabajadores buscan “comprar” semanas de cotización o alteran su salario, con la ayuda de supuestos asesores, para modificar su estatus ante el IMSS. Esta manipulación puede resultar en la revocación de la pensión.
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Fraude en papeleo: Tramitar la pensión utilizando documentación falsa para obtener beneficios adicionales puede ser otro de los factores que lleven a la cancelación de pensiones.
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Errores en la información: Errores administrativos, como un nombre mal escrito o una CURP incorrecta, también pueden ser motivo de suspensión. Un caso que ilustra esto es el de una persona cuya CURP fue corregida por el Registro Nacional de Población, lo que resultó en la pausa de su pensión.
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Trabajar después de pensionarte: Para no arriesgar tu pensión, es recomendable esperar al menos seis meses desde que la obtuviste antes de reincorporarte al trabajo en una actividad distinta. De no hacerlo, el IMSS puede retener el pago mientras estés dado de alta formalmente.
En cuanto al aspecto legal, el catedrático Juvenal Lobato advierte que simular una actividad para obtener beneficios puede llevar a consecuencias penales, pero esto debe ser probado. Por otro lado, si hay una baja sin notificación oficial, José Mario de la Garza menciona que es posible promover un amparo, ya que la revocación debe seguir un proceso formal.
Mantenerse informado y actuar dentro del marco legal no solo es recomendable, sino esencial para asegurar tu futuro financiero en el retiro.
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