BBVA México ha expresado su posición sobre los Precriterios Generales de Política Económica 2027, destacados recientemente. La institución ve con buenos ojos la intención del Gobierno federal de mantener una política fiscal responsable y prudente. Sin embargo, advierte que los retos serán mayores, especialmente ante un limitado espacio fiscal y la ausencia de reformas fiscales que puedan mejorar esta situación.
El análisis revela que, si bien se logró un avance en la consolidación fiscal el año anterior, continuar este progreso será un desafío significativo. Los Precriterios 2027 presentan un marco fiscal diseñado para la estabilidad macroeconómica, fundamentándose en la sostenibilidad de la deuda pública como un pilar crucial. La propuesta también incluye objetivos para una normalización gradual del déficit y un gasto más eficiente.
A pesar de estas intenciones, BBVA destaca que los supuestos sobre los cuales se sustentan estos Precriterios son más optimistas que los pronósticos del mercado, lo que podría elevar el riesgo de no alcanzar los objetivos fiscales planteados. Además, se menciona que después de enfrentar gastos ineludibles como pensiones, participaciones y servicio de deuda, solo un 32% de los ingresos presupuestarios estaría disponible para el gasto discrecional, representando apenas un 8% del PIB.
La perspectiva sobre los Recursos Financieros del Sector Público (RFSP) señala que el Gobierno busca reducir este indicador a -3.5% del PIB en 2027, luego de finalizar 2026 en -4.1%. Sin embargo, el reto para lograr esta consolidación fiscal es considerable, especialmente si se materializa un entorno de menor crecimiento económico, alineado más con las previsiones de analistas del Banco de México y del Fondo Monetario Internacional.
BBVA también enfatiza la urgencia de llevar a cabo una reforma fiscal en el mediano plazo. Esta es especialmente necesaria ante la previsión de un aumento en las presiones sobre el gasto público debido a la expansión de programas sociales y al costo de las pensiones. Para alcanzar la inversión imprescindible en áreas como salud, educación e infraestructura, es necesario abordar la informalidad tributaria y, en consecuencia, escapar de la trampa del bajo crecimiento económico.
El análisis sugiere que, para revertir la desaceleración del crecimiento económico, es vital atender los factores internos que afectan la inversión. En este sentido, los proyectos de infraestructura mixtos representan una opción viable dado el escaso margen fiscal. Aunque también se subraya la importancia de combatir la evasión fiscal, se debe tener cuidado de no generar percepciones de arbitrariedad que puedan desincentivar inversiones futuras.
Finalmente, sobre Pemex, la entidad anticipa un cambio hacia la normalización y reducción de transferencias en los próximos años, en línea con el plan de consolidación fiscal. No obstante, BBVA señala que este objetivo no se logrará a menos que haya un cambio en el modelo de negocios de la empresa.
Con el horizonte incierto marcado por factores económicos y geopolíticos, el camino hacia una mayor consolidación fiscal se presenta complicado para las autoridades mexicanas en los próximos años.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación




























