Cientos de transportistas se alistan para un nuevo megabloqueo y paro nacional que se llevará a cabo el próximo 6 de abril. Esta manifestación se unirá a la convocatoria de campesinos y agricultores, quienes también han expresado su descontento ante la inacción del gobierno federal para abordar problemas críticos como la inseguridad y la corrupción.
David Estevez, presidente de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), ha manifestado su frustración al señalar que, a pesar de los acuerdos firmados con las autoridades en meses anteriores, no se han logrado avances significativos. La inseguridad continúa al alza, y los transportistas enfrentan un incremento en los asaltos a lo largo de las carreteras de México, complicando su labor diaria.
El paro nacional programado tiene como objetivo crear una fuerte presión sobre el gobierno para que se tomen acciones efectivas. Los organizadores aseguraron que desean evitar afectar a los viajeros durante las vacaciones de Semana Santa, pero sienten que es imperativo salir a las calles para exigir soluciones a sus demandas urgentes.
En esta movilización se espera la participación de todos los transportistas, operadores de vehículos, campesinos, así como de personas que dependen del transporte para llevar alimentos a sus hogares. Se anticipan bloqueos en puntos estratégicos, como casetas de cobro, bajo puentes y límites entre estados, con el propósito de “paralizar absolutamente todo”.
A medida que la situación se desarrolla, los transportistas y campesinos continúan expresando su necesidad de que el gobierno tome en serio sus reclamos y trabaje para frenar los altos índices de criminalidad y extorsión que los afectan directamente. Las próximas semanas serán cruciales para observar cómo se desenvuelve esta situación y qué respuestas ofrecerá el gobierno ante la creciente presión social.
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